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EL DEBATE TERRITORIAL

El PSOE activará en septiembre su reforma de la Constitución

Sánchez busca arrastrar a Rajoy y multiplicará sus visitas a Catalunya en vísperas de la convocatoria independentista

Los socialistas dan por hecho que habrá una votación el 1 de octubre, pero será un "simulacro" sin "garantías"

Juan Ruiz Sierra

Pedro Sánchez, en la investidura de Miquel Iceta como candidato a la Generalitat.

Pedro Sánchez, en la investidura de Miquel Iceta como candidato a la Generalitat. / ELISENDA PONS

En un mes de septiembre donde el referéndum de autodeterminación tendrá un protagonismo casi absoluto, Pedro Sánchez quiere activar en el Congreso sus iniciativas para Catalunya, multiplicar su presencia en la autonomía y lograr que el conjunto del PSOE, y en especial la presidenta andaluza, Susana Díaz, suscriba su discurso sobre la España plurinacional.

La posición de los socialistas "no es cómoda ni sencilla de transmitir", admiten varios dirigentes. Sus iniciativas para dar una "solución política" a la crisis territorial se quedan muy cortas para los independentistas y van demasiado lejos para el PP. El PSOE, sin embargo, no quiere esperar a que pase la convocatoria del 1 de octubre para registrar sus propuestas en el Congreso de los Diputados. Entre ellas, una reforma de la Constitución que reconozca las "aspiraciones nacionales" de Catalunya, fije nuevas reglas en el reparto de competencias, revise el sistema de financiación y reforme el Senado.  

Los socialistas creen que si llegan a un acuerdo con Podemos y C's, el PP se sumará

El PP, sin cuyo concurso no dan los números para cambiar la ley fundamental, ha rechazado hasta ahora una iniciativa de este calado, pero Sánchez cree que si llega a un acuerdo con Podemos y Ciudadanos para impulsar en la Cámara baja una subcomisión sobre la reforma constitucional, Mariano Rajoy no tendrá más remedio que sumarse. Las diferencias entre morados y naranjas sobre los hipotéticos cambios en la Carta Magna son enormes, pero ambas formaciones pueden coincidir en la conveniencia de abrir el debate. Podemos siempre se ha mostrado partidario y Ciudadanos, recuerdan en el PSOE, aceptó que se incluyera la reforma en el fracasado pacto de investidura que suscribieron Sánchez y Albert Rivera en febrero del 2016.

Contactos con el Gobierno

El pasado viernes, durante su comparecencia para hacer balance del curso político, Rajoy explicó que el Gobierno había hecho "una pequeña aproximación" con el PSOE para estudiar el escenario que se abrirá en Catalunya tras la convocatoria independentista. "Después del 1 de octubre no podemos iniciar otro periodo de tiempo de cuatro o cinco años discutiendo si hacemos un referéndum, si liquidamos una ley, si vamos al Tribunal Constitucional...", señaló el presidente. Fuentes socialistas, sin embargo, reducen esa "pequeña aproximación" a un par de breves conversaciones sin ningún avance entre la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y el secretario de Política Territorial del PSOE, Patxi López.

El principal partido de la oposición, en cualquier caso, no quiere esperar al 2 de octubre para mover ficha. Junto a la modificación de la Carta Magna registrarán a partir de septiembre iniciativas más modestas, como la recuperación de las partes del Estatut recortadas por el Constitucional y la finalización del Corredor Mediterráneo.

La idea que quieren transmitir los socialistas es que ellos sí están dispuestos a dar pasos, más allá de la estricta aplicación de ley, frente a una convocatoria independentista que consideran que tomará forma. Este es otro punto de discordancia con el Gobierno central, que insiste en que el referéndum "no se va a celebrar". El PSOE, en cambio, cree que acabará habiendo algún tipo votación, pero sin "garantías".

Al defender la "mesura" frente al referéndum, el PSOE pide que no se impida la votación 

"Será un puro y simple recuento sin ningún valor jurídico", dijo este miércoles en la Ser la presidenta del partido, Cristina Narbona, que pidió a los catalanes que no legitimen con su participación este "simulacro". Al defender la "mesura" en la respuesta al referéndum, la exministra también vino a pedir al Ejecutivo que no impida el 1-O, como permitió el sucedáneo de consulta del 9 de noviembre del 2014.      

Un "clima favorable"

Al mismo tiempo que los socialistas registran en el Congreso su batería de iniciativas, Sánchez, que renunció a su escaño en octubre para no tener que abstenerse en la investidura de Rajoy, multiplicará su presencia en Catalunya. "El PSOE y el PSC se van a implicar a tope durante el mes de septiembre. Pedro Sánchez va a hacer muchísimas visitas a Catalunya", dijo el martes a Efe la portavoz parlamentaria, Margarita Robles. "Tendrá encuentros con empresarios, agentes sociales y líderes de opinión para generar un clima favorable a nuestras propuestas", añaden fuentes de la dirección del partido.

El secretario general no solo tendrá que crear ese "clima" fuera del PSOE, sino también dentro. El mes que viene iniciará una ronda de contactos con los líderes territoriales, con quienes se reunirá en sus respectivas autonomías. No todos han asumido por completo la apuesta plurinacional aprobada en el último congreso. Menos que nadie Díaz, que el pasado fin de semana pidió en Sevilla al líder socialista que no le hiciera "elegir" entre "dos lealtades", al PSOE y a su comunidad, porque ella, continuó, es "presidenta de todos los andaluces". Los colaboradores de Sánchez creen que solo se trata de la "última pataleta" después de su derrota en las primarias de mayo. Pero no están seguros.    

Sánchez se reunirá con todos los barones para que se impliquen en su estrategia territorial

Septiembre se presenta agitado para Pedro Sánchez. Junto a los desplazamientos a Catalunya en vísperas de la convocatoria independentista, el líder del PSOE recorrerá también España para reunirse con todos los líderes territoriales, así como con los alcaldes de las ciudades más importantes. El objetivo es doble: comenzar a preparar las elecciones autonómicas y municipales de dentro de dos años e implicar a los barones en su estrategia territorial. De todos los cambios impulsados por Sánchez desde que volvió a asumir el liderazgo del partido, la apuesta por la plurinacionalidad del Estado es el que más controversia interna ha generado. Sobre todo en Andalucía, que alberga a una cuarta parte de la militancia socialista. La agenda aún no se ha cerrado, pero la primera reunión, en principio, será con el extremeño Guillermo Fernández Vara.   

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