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BARÓMETRO DEL CENTRO DE INVESTIGACIONES SOCIOLÓGICAS

La guerra socialista hunde al PSOE y da alas a PP y Podemos, según el CIS

Los socialistas se dejaban seis puntos tras la dimisión de Sánchez

Iglesias se coloca como segunda fuerza y Rajoy duplica en votos al PSOE

Jose Rico

La guerra civil desatada en el PSOE durante el mes de octubre perforó un poco más el suelo de los socialistas en las encuestas, aun antes de confirmarse que se abstendrían para allanarle a Mariano Rajoy su continuidad en la Moncloa. El primer barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) tras la dimisión de Pedro Sánchez, pero anterior al debate de investidura y a la formación del nuevo Gobierno, descalabra al PSOE hasta anotarse un nuevo mínimo histórico, el 17% de los votos. Este registro empeora en 6,1 puntos el del sondeo de julio y tiene dos grandes beneficiarios: el PP, que se dispara incluso sin haber culminado Rajoy su reelección, y Unidos Podemos, que lograría ahora sí el 'sorpasso' que las urnas le han negado por dos veces.

Cuando se inició el trabajo de campo, el 1 de octubre, acababa de tener lugar el comité federal del PSOE que se saldó con la renuncia de Sánchez y ya se empezaba a hablar de la posible abstención de los socialistas ante la investidura de Rajoy. En paralelo, en aquellos días -el estudio finalizó el día 10- se estaba desarrollando también el juicio sobre las 'tarjetas black' de Caja Madrid en la Audiencia Nacional, que sienta en el banquillo, entre otros, al exvicepresidente económico del Gobierno Rodrigo Rato. Pero la lacra de la corrupción no erosionó en absoluto a los populares al lado de cómo se ha cebado la crisis socialista en sus expectativas electorales.

CAMBIO EN LA MEDALLA DE PLATA

Rajoy volvería a ganar hoy las elecciones con el 34,5% de los votos, un punto y medio más que en las elecciones del 26-J y dos puntos más que en el barómetro de julio. El porcentaje actual de los populares duplica la marca que obtendría el PSOE, que pasa del 23,1% de hace tres meses al 17% -en los últimos comicios legislativos sacó el 22,6%-. En la encuesta anterior del CIS, Sánchez conseguía resistir a duras penas en segunda posición, un consuelo que en esta ocasión ya se ha esfumado.

Podemos y sus confluencias se encaraman hasta el 21,8%, dos puntos más que en julio y siete décimas más que en el 26-J. Los podemistas aventajan en casi cinco puntos a los socialistas y el PP goza de un comodísimo colchón de casi 13 puntos sobre su inmediato perseguidor. La coalición morada supera además al PSOE tanto en intención directa de voto (15,8% frente al 12,3% de los socialistas) como en el nivel de simpatía (18,2% por 16,7%).

Ciudadanos, socio primero de Sánchez y más tarde de Rajoy, no le van del todo mal las cosas, pues ha logrado frenar su caída. Pero tampoco consigue despegar dada la pujanza del PP. El partido de Albert Rivera se anota un 12,8% de los sufragios, ocho décimas más que en julio y un porcentaje similar al que obtuvo en las urnas en junio. ERC, el quinto grupo parlamentario del Congreso, también mejoraría una décima su estimación de voto hasta el 3%. El PDC -la antigua CDC- mantiene sus expectativas electorales, con un 1,7%.

VOTO BASTANTE DECIDIDO

El inédito contexto en el que se desarrollaron las elecciones del 26-J, tras la imposibilidad de investir un presidente desde los comicios del 20 de diciembre, no influyó demasiado en el comportamiento electoral de los españoles. Tres de cada cuatro votantes (76,8%) ya tenían decidido qué papeleta escogerían antes incluso del inicio de la campaña electoral, aunque un 17% de quienes acudieron a las urnas decidieron su voto en la semana anterior a la jornada electoral. Por su parte, uno de cada 10 abstencionistas mantuvieron hasta el último momento la duda de si ir a votar.

Entre los que sí participaron, hubo un 31,7% que no lo hizo convencido. En concreto, el 22% votó con dudas, y el 9,7% lo hizo "porque se trataba de un mal menor". Ahora bien, el 67,3% de los electores depositaron su sobre con convicción.

DOMÈNECH, EL MEJOR VALORADO

Un barómetro más, el portavoz de En Comú Podem, Xavier Domènech, es el líder político mejor valorado por los ciudadanos. Aunque ningún dirigente logra llegar al aprobado, Domènech es el que más se acerca, con una valoración de 4,51, seguido del coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, con un 4,47.

En cuanto a los líderes de las cuatro principales formaciones estatales, el mejor puntuado es el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera (3,69), seguido del ya exlíder del PSOE, Pedro Sánchez (3,35), recién dimitido cuando se hizo el trabajo de campo del sondeo; del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias (3,22); y por último, del relegido presidente del Gobierno y líder del PP, Mariano Rajoy (2,97).

De los grupos catalanes, el portavoz adjunto de ERC, Gabriel Rufián, se lleva un 3,32; mientras que el portavoz del PDC, Francesc Homs, se queda con un 2,90.

Crecen la inquietud por la corrupción y los partidarios del Estado autonómico

La preocupación por la corrupción y los problemas económicos aumentaron en octubre, mes en el que también tocó techo la inquietud por la falta de gobierno, que se anotó un record con el 13,9%. Según el barómetro del CIS, el principal problema sigue siendo el paro (71,3%), mientras que en la segunda plaza sigue la corrupción, que sube un punto (37,6%). La tercera inquietud es la clase política, cuya marca (29,5%) sigue en cifras récord de los últimos meses.

En relación con el debate territorial, la opción de no hacer cambios en el Estado autonómico subió enteros en octubre, del 35,7% al 38,3%, y sigue siendo la apuesta mayoritaria entre los votantes de los cuatro grandes partidos. La otra subida significativa se la anotan los partidarios de un Estado centralizado sin autonomías, que pasan del 16,6% al 18.9%. La idea de incrementar el autogobierno gusta al 13,2%, apenas dos décimas menos que en septiembre, la misma diferencia que se produce entre los partidarios de reducir la autonomía (10,5%). Tres décimas crecen los que apoyan el derecho a la independencia (10,1%).

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