Ir a contenido

LA CRISIS SOCIALISTA

5 claves para descifrar el galimatías del PSOE

La ejecutiva y el sector crítico discuten sobre la naturaleza jurídica del comité federal del sábado porque de ella depende que se pueda votar o no la defenestración de Sánchez

Militantes del PSOE defienden a Pedro Sánchez ante la sede socialista en València.

Militantes del PSOE se concentran en apoyo de Pedro Sánchez ante la sede socialista en València. / MIGUEL LORENZO

La lucha de legitimidades entre la ejecutiva de Pedro Sánchez y el sector crítico se ha metamorfoseado en una discusión jurídica, ininteligible para la mayoría de los mortales, sobre la naturaleza de la reunión del comité federal del PSOE convocado este sábado en Ferraz. Las disquisiciones reglamentarias y estatutarias evocan la 'marxista' secuencia de "La parte contratante de la primera parte..." (Una noche en la ópera, 1935)

Mientras los partidarios del secretario general sostienen que se trata de un comité federal "extraordinario" llamado a convocar un congreso federal "extraordinario", los díscolos piden que tanto la reunión del sábado como el posterior cónclave tengan carácter "ordinario". Pero, ¿cuál es exactamente la diferencia?

1.- LA CONVOCATORIA DEL LUNES. La permanente de la comisión ejecutiva, antes de que dimitieran 17 de sus integrantes, convocó un comité federal ordinario para que activara el proceso congresual, congelado hasta ahora por decisión de Sánchez y los barones a la espera de que se conformase un nuevo Gobierno. Las primarias para que la militancia eligiera al secretario general se fijaban para el 23 de octubre, en vísperas del teórico fin de la legislatura, y el cónclave, para principios de diciembre.

2.- LA DIMISIÓN EN BLOQUE. El miércoles, la renuncia de 17 miembros críticos de la ejecutiva desbarató en parte los planes de Sánchez. Los estatutos del partido no obligan de forma explícita a disolver este órgano y constituir una comisión gestora, como exigen los díscolos, aunque tampoco lo prohíben por cuanto esa es la práctica reglada en las ejecutivas territoriales. Lo que sí hacen es imponer una reunión urgente del comité federal, de carácter extraordinario, para que convoque a su vez un congreso de cáracter igualmente extraordinario.

3.- LAS FECHAS VARÍAN POCO. La fecha de las primarias no variaría en este caso, el 23 de octubre, mientras que la del congreso se adelantaría a noviembre, apenas dos semanas. Aun así, la facción afín a Susana Díaz y otros barones territoriales entiende que desde el miércoles la ejecutiva de Sánchez carece de autoridad para reunir al comité federal extraordinario, y sostiene que la la única cita legal es la convocada el lunes por la ejecutiva, que en aquel momento rechazaron. ¿A qué obedece ese cambio de criterio?

4.- LA MOCIÓN DE CENSURA. Reglamento en mano, un comité federal de carácter ordinario permitiría a los dirigentes amotinados contra Sánchez modificar el orden del día de la reunión para introducir, por ejemplo, una moción de censura al secretario general. Con la mitad más de uno de los votos, este sábado podrían decapitar al aún líder del PSOE. Pero un comité extraordinario solo puede tener un punto en el orden del día: la activación del proceso congresual, que era justamente el propósito de Sánchez desde el pasado lunes. 

5.- UNA CUESTIÓN DE ORDEN. Técnicamente, los críticos podrían plantear al inicio del comité federal una cuestión de orden para solicitar la modificación o bien de la naturaleza de la reunión, o bien de los temas a tratar. La decisión de aceptarla o no recaería entonces en la mesa del comité federal, que tiene tres integrantes: la presidenta, Verónica Pérez, mano derecha de Díaz que se proclamó el jueves "la única autoridad del PSOE", junto al vasco Rodolfo Ares y la alcaldesa de L'Hospitalet del Llobregat, Núria Marín, ambos afines a Sánchez. Puesto que la mesa del comité toma sus decisiones de forma colegiada, lo previsible es que desestimase las reclamaciones de los críticos.

Se da además la circunstancia de que los 17 dimisionarios han perdido su condición de integrantes del comité federal, de modo que este sábado los servicios de orden les cerrarán las puertas de Ferraz. No obstante, los líderes territoriales (como Ximo Puig y Emiliano García-Page) son miembros natos del comité federal y pueden participar, aunque hayan dimitido de la ejecutiva. Así las cosas, sea cual fuere el desenlace del culebrón socialista los más probable es que este galimatías jurídico acabe dirimiéndose en los tribunales.

0 Comentarios