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REPERCUSIONES DEL ATENTADO MÚLTIPLE EN PARÍS

Pedro Sánchez apoya intervenir militarmente en Siria con aval internacional

Rajoy amplía sus contactos con los líderes de la oposición y llama a Urkullu pero excluye a Mas

El Gobierno elude posicionarse hasta después del 20-D, Iglesias aplaude esta actitud y Rivera pide más implicación

JUAN RUIZ SIERRA / GEMMA ROBLES / MADRID

Disparidad de criterios de los principales partidos sobre cómo intervenir en Siria / periodico (ATLAS)

Los atentados yihadistas en París han eclipsado la campaña de las elecciones generales del 20-D, que se encuentra casi suspendida, sin debates, sin propuestas, sin tensión electoral. El escenario, reconocen sus dirigentes, perjudica a un PSOE por detrás de las encuestas y cuyo candidato a la Moncloa, Pedro Sánchez, se mueve entre el apoyo al Gobierno y los intentos de marcar perfil propio: mantiene encuentros internacionales y presiona al presidente, Mariano Rajoy, para que España forme parte de la futura intervención militar en Siria, donde el Estado Islámico, responsable de las 129 muertes en París, ocupa amplias partes del territorio. "Hay que tener posición. Es tiempo de hablar claro, de dar respuestas que generen seguridad. Es el tiempo de la buena política, de la acción y de la unión de los demócratas para erradicar el terrorismo", ha dicho este miércoles el líder socialista.  

Pedro Sánchez

LÍDER DE PSOE

No podemos limitarnos a observar. Tampoco basta con asentir. Hay que ser prudente, pero también tener posición.

Al igual que con el conflicto independentista, Rajoy insiste en que quiere ir de la mano de la oposición. El líder del PP ha llamado en los últimos dos días a todos los aspirantes con posibilidades de ocupar la Moncloa: a Sánchez; a Albert Rivera, de Ciudadanos, y a Pablo Iglesias, de Podemos. También ha llamado al lendakari, Iñigo Urkullu. Pero no, al menos de momento, y pese a que Catalunya dispone de policía propia al igual que Euskadi, al 'president' en funciones de la Generalitat, Artur Mas. Es un formato en el que Rajoy se encuentra cómodo, que le permite dar la imagen de dirigente dialogante que ha aprendido de los errores de la guerra de Irak y, al mismo tiempo, liderar la respuesta al ataque, pese a que no quiere entrar en si España debe participar en esa guerra, algo para lo que el presidente francés, François Hollande, pedirá el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU.

SORPRENDENTES ALIANZAS

Mientras tanto, entre las cuatro piezas que ocupan el terreno de juego de los comicios generales se producen sintonías a primera vista sorprendentes. Iglesias dejó claro desde el primer momento que, a diferencia de Ciudadanos, no quería sumarse al pacto antiyihadista que aprobaron a principios de año el PP y el PSOE. Pero este miércoles ha señalado que se sentía más cerca de la actitud “delicada” del presidente que de las “sobreactuaciones belicistas”. Su reproche se dirigía a Rivera, cuya posición es muy similar a la de Sánchez: apoyo a un ataque contra el Estado Islámico bajo el paraguas de la ONU.

“No podemos limitarnos a observar”, ha explicado Sánchez. El pasado lunes, en Cuatro, defendió dar “una respuesta de fuerza” contra el Estado Islámico. La posición del secretario general del PSOE, que el martes se mostró contrario a la suspensión del partido de fútbol entre Bélgica y España ante el riesgo de un atentado, causa extrañeza en algunos sectores del partido, que consideran que en estos momentos se debería limitar a plasmar su “unidad” con Rajoy. La dirección socialista, sin embargo, señala que al reclamar la participación española en la probable intervención en Siria, el candidato no se aparta de la línea tradicional del PSOE, que apoyó los ataques en Afganistán y Libia, que contaban con el aval de la ONU, pero no en Irak, que carecía de este visto bueno internacional.

Pablo Iglesias

CANDIDATO DE PODEMOS

Rajoy es mucho más consciente de la gravedad de la situación que Rivera con su sobreactuación belicista.

El episodio sigue muy presente dentro del PP. Rajoy ya era el candidato del partido en el 2004. Era también el claro favorito, pero los atentados islamistas del 11-M, al final de la campaña electoral, con el Ejecutivo señalando a ETA sin pruebas tras haberse involucrado sin el apoyo de otras fuerzas políticas en una guerra que la inmensa mayoría de los ciudadanos rechazaba, tuvo su precio en las urnas. Los conservadores dicen haber cambiado, y ahora, en vísperas de unas generales que se prevén más ajustadas que nunca, no les interesa detenerse en la posible participación en un conflicto bélico.

“Lo más prudente para tomar una decisión tan grave como implicarnos en Siria sería esperar a que haya unas nuevas Cortes”, ha dicho este miércoles en TVE el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo. Su respuesta, la más nítida que ha dado hasta ahora un miembro del Gobierno sobre este asunto, supone que España no tendrá una posición oficial hasta, como mínimo, mediados del mes de enero, cuando se conformarán el Congreso y el Senado tras los comicios del próximo 20 de diciembre.

GUERRA Y TERRORISMO

Para Pablo Iglesias, se trata de la actitud adecuada. El aspirante de Podemos ha conversado con Rajoy y después, informa Iolanda Mármol, ha dicho que el presidente era “mucho más consciente de la gravedad, complejidad y delicadeza de la situación” que Rivera, que con sus “aspavientos y su sobreactuación belicista” se parecía mucho “al Aznar de las Azores”. Poco antes, informa Patricia Martín, el candidato de Ciudadanos se había mostrado partidario de “medidas coordinadas dentro de la OTAN y las Naciones Unidas”.

   

    

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