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DEBATE SOBRE CORRUPCIÓN A LAS PUERTAS DE LA CAMPAÑA

Mas niega el 3% y advierte de que otros partidos cobraron de Teyco

El 'president' atribuye los registros a una maniobra electoral y prevé más "montajes" antes del 27-S

PP, ICV y C's denuncian el perfil corrupto de CDC frente al tono menos beligerante de ERC y el PSC

XABIER BARRENA / FIDEL MASREAL / BARCELONA

Artur Mas, durante su comparecencia en el Parlament, el pasado miércoles, 2 de septiembre, sobre la convocatoria anticipada de elecciones y el caso 3%.

Artur Mas, durante su comparecencia en el Parlament, el pasado miércoles, 2 de septiembre, sobre la convocatoria anticipada de elecciones y el caso 3%. / tg/llg/tg (AFP / LLUÍS GENÉ)

Artur Mas superó este miércoles con relativa comodidad un debate parlamentario que se antojaba incómodo para él: una sesión pedida por él mismo para explicar la convocatoria del 27-S se había convertido en una exigencia unánime de la oposición de luz sobre un clásico de la politica catalana: el presunto cobro de comisiones por parte de CDC. Mas negó la mayor y avisó al resto de partidos de que la investigada constructora Teyco -propiedad de la familia Sumarroca, estrechamente vinculada a Convergència- ha ayudado también a otras fuerzas y ha contratado con ayuntamientos de otros colores políticos.

Fue un debate doble. Por un lado, un intercambio de argumentos netamente preelectorales, con una sucesión de argumentarios pensados para galvanizar a los fieles y atraer nuevos votantes. Por otro, sí, un debate sobre si CDC se ha financiado de forma irregular, centrado en esta ocasión en los pagos de Teyco a la fundación convergente CatDem y en los trabajos de la empresa para varios ayuntamientos de CiU.

CALCULAR EL 3% PARA NO PAGARLO

El punto de partida fue la invectiva de Mas negando la mayor. "No cuadra ni una sola cifra", alegó sobre el presunto pago del 3% en forma de comisiones a CDC a cambio de adjudicaciones de obras. El líder convergente desplegó una curiosa teoría: Teyco calculó en un documento el 3% porque desde que en el 2005 el 'president' Pasqual Maragall aireó la cifra en el Parlament, ese porcentaje resultaba sospechoso. "Lo que dice Teyco es que calculaba el 3% para que ninguna aportación a ningún partido o a la fundación de CDC coincidiera con el 3%. Tiene bastante lógica, ¿no?".

"Si (Teyco) hacía aportaciones a distintas fundaciones de partidos y contrataba además con administraciones no gobernadas por CiU, la pregunta es : ¿cuándo hay aportaciones a una formación política es 'a cambio de' y cuándo es a otras fuerzas es a cambio de nada?", argumentó el líder convergente poco después de avisar de que comparecía pertrechado con documentación sobre las aportaciones de Teyco. De todas. "He traído todos los datos", apuntó.

El resto de su estrategia de defensa consistió en denunciar que los registros en CDC y en la Catdem se hicieron con intencionalidad electoral. E incluso cuestionó el Estado de derecho en España, asociándolo al "far west, la inquisición, los regímenes dictatoriales". Y acabó con un pronóstico: "Me juego lo que quieran a que se verán nuevos montajes" antes del 27-S.

En las intervenciones de la oposición se distinguieron dos tonos distintos. El PPCCiutadans ICV-EUiA fueron inmisericordes a la hora de denunciar lo que el ecosocialista Joan Herrera definió como la "connivencia" convergente con la corrupción, el PP describió directamente como comisiones de hasta el 20% y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, las calificó de "mordidas".

Otro tono es el que usaron ERC, socio de Convergència en Junts pel Sí, y el PSC, que se limitaron a pedir a Mas que reitere que no ha habido financiación irregular en su partido y defendieron la presunción de inocencia.

LA PREGUNTA DE ROVIRA

Destacó el perfil más que prudente de la secretaria general de Esquerra, Marta Rovira, quien, tras una larga disertación sobre la corrupción y lo mucho que repugna a su partido, se limitó a preguntar a Mas si tenía conocimiento o información del pago de comisiones; "no solo de si eran del 3% y de si cuadran los números, sino de si realmente tenía conocimiento de que se pagaban comisiones, al margen del porcentaje, sobre todo por parte de Teyco". Una intervención prudente del partido del que partió, precisamente, la denuncia inicial del 'caso Torredembarra'.

Rovira se sumó a la teoría de que los poderes del Estado han utilizado políticamente el caso: "Queremos limpiar el país de corrupción pero somos conscientes de que el Gobierno está usando los presuntos casos de corrupción en Catalunya para ir contra la independencia". Una teoría a la que no se apuntó Unió, que intervino al margen de CDC. Roger Montañola recordó que fueron ERC y el PSC quienees tiraron inicialmente del hilo del 'caso Teyco' y, en la línea apuntada por el socialista Miquel Iceta, defendió la presunción de inocencia.

El candidato del PSC preguntó solemnemente a Mas si comprometía su "palabra de honor" en asegurar que renunciaría a todos los cargos si se demuestra la financiación irregular de CDC (el 'president' evitó dar una respuesta directa). Y subrayó: "El Parlament no puede pretender ser un tribunal de justicia".

EL 'CASO CDC'

El PP y Ciutadans compitieron por ver quién afirmaba con menos tapujos que Convergència es un partido corrupto hasta la médula y se mofaron de la tesis de Mas de la persecución a su partido. "Será casualidad el 'caso Palau', el 'caso Torredembarra', que imputen a Prenafeta Alavedra por comisionistas, que registren la sede de CDC, que le embarguen 15 sedes o a lo mejor, señor Mas, es que todo cuadra", sentenció Rivera, quien dijo que todo es un mismo caso: "el caso CDC".

En las réplicas, Mas volvió a negarlo todo y reiteró que su partido devolvería el dinero si es condenado. CDC le ayudó en las fases de contrataque frente a una oposición con un nivel de contundencia de grados notablemente distintos.

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