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JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS

Un 'Relámpago' en Tarragona

El buque de la Armada regresa a España tras vigilar medio año a los piratas somalís

RAFAEL MORALES
TARRAGONA

Un hombre de mediana edad vestido con camiseta, pantalón corto y un reluciente pendiente en la oreja se cuadró ayer y se despidió con un saludo militar de los soldados del buque de acción marítima P-43 Relámpago de la Armada española, recién atracado en el puerto de Tarragona. En un alarde de amabilidad y transparencia, el comandante de la embarcación ofreció una jornada de puertas abiertas tras amarrar en el primer muelle español después de casi medio año de misión contra el terrorismo y los piratas somalís por el mar Mediterráneo y el océano Índico.

Los barcos de guerra no son habituales en medio de la industria petroquímica que estiba uno de los puertos más importantes de España y fueron muchos los curiosos que aprovecharon la oportunidad para visitar el buque. Era el primer día de descanso en suelo español para buena parte de los 70 hombres y mujeres que forman la tripulación del Relámpago en su viaje de regreso a la base de Las Palmas de Gran Canaria. «Estamos encantados de la acogida que nos han prestado y de visitar una ciudad tan maravillosa como es Tarragona», confesó Alfredo Saco, capitán de corbeta y comandante del navío, que hoy retomará el camino hacia su base.

Calma tensa en el Índico

El Relámpago partió el 23 de febrero para participar en la operación Atalanta contra la piratería en el Índico y también en la operación de la OTAN Active Endavour de lucha contra el terrorismo en el Mediterráneo. En ese tiempo ha recorrido 27.000 millas náuticas, es decir, como dar la vuelta al mundo una vez y media, precisó el capitán Saco.

La misión ha consistido en realizar tareas de vigilancia y de espionaje, además de adiestramiento a los tripulantes de los barcos pesqueros. «Esta vez no hemos tenido problemas con los piratas, pero la situación en la zona de Somalia es de calma tensa y se podría complicar de nuevo si abandonáramos la vigilancia», explicó el militar español.

El buque es un moderno patrullero que fue entregado a la Armada en febrero del 2012. «El Relámpago siempre está preparado», es el lema del barco, que va equipado con un cañón de artillería, dos ametralladoras MK 38, un helicóptero y sofisticados sistemas de radares para la navegación y el combate. «Es un barco joven pero muy experimentado», resumió Saco.

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