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DEBATE DE POLÍTICA GENERAL EN EL PARLAMENT

Mas busca pactar medidas anticrisis con una oposición abierta al consenso

PSC y ERC tienden la mano en el ámbito identitario y el PPC en los ajustes económicos

FIDEL MASREAL / RAFA JULVE
BARCELONA

Si no fuera porque la crisis y el estado de las finanzas públicas no lo permiten, se podría decir que el president, Artur Mas, afronta con comodidad su primer debate de política general pese a no disponer de mayoría absoluta. Con las elecciones del 20 de noviembre en la mente de todos los partidos, el jefe del Ejecutivo catalán abrirá hoy la sesión convencido de que la situación del PSC y ERC, en plena recomposición, le permitirá marcar el ritmo de un debate en el que ofrecerá pactar compromisos sociales concretos, definirá con crudeza el déficit de la Generalitat y revisará cuestiones identitarias en materia fiscal y lingüística.

En el ámbito social, Mas replicará a las protestas por los recortes afirmando que con menos recursos se seguirá garantizando la prestación de los servicios básicos. No se descarta alguna medida para intentar zanjar una de las polémicas abiertas: la cifra creciente de catalanes que ni trabajan ni cobran ningún subsidio ni se pueden ya acoger a la ayuda de la renta mínima.

En lo económico, Mas podría anunciar incentivos para las empresas que contraten a jóvenes en paro, mientras que la vertiente nacional del discurso estará presidida por la hoja de ruta gubernamental centrada en el pacto fiscal. En ese aspecto será interesante comprobar si se produce el guiño que le reclama la nueva Esquerra de Oriol Junqueras. El presidente en funciones de este partido, Joan Puigcercós, no escondió ayer sus intenciones y envió un aviso al Govern: mañana, cuando se reanude el debate con la intervención de los partidos, reclamará que se exija al Estado un concierto económico equiparable al del País Vasco y Navarra y no un pacto fiscal. Si así se hace, ERC estará «al lado» de Mas, aunque no le dará «un cheque en blanco» porque teme pactos postelectorales entre CiU y el PP.

FONDO Y FORMAS / Antes que a Puigcercós le tocará intervenir al presidente del grupo del PSC, Joaquim Nadal. Este será duro en las formas a la hora de criticar los recortes en sanidad, educación y servicios sociales. «Catalunya está peor que hace un año», resumió ayer el portavoz del grupo, Miquel Iceta. Esta crítica incluirá al liderazgo de Mas. «No hemos visto el rumbo ni el timón», ironizó Iceta.

Con todo, y a la espera de encontrar en el congreso de diciembre un nuevo capitán para dirigir la nave, el PSC mantendrá su línea ambigua de la legislatura y buscará una imagen de oposición constructiva pactando resoluciones en temas identitarios y de país como la inmersión lingüística y la mejora del autogobierno, a través del desarrollo del Estatut.

Será en este apartado donde se busquen los choques con el PPC. Pero la presidenta de este partido, Alicia Sánchez-Camacho, anunció que no entrarán en «debates fáciles o de confrontación» y avanzó que su discurso se basará en reclamar una mayor política de austeridad, con la supresión de empresas públicas deficitarias, por ejemplo. En las medidas económicas será donde más entendimiento pueda darse entre los populares y CiU. Todo lo contrario que ICV-EUiA, molesta con el Govern por los recortes y descontenta con la oposición por haber firmado algunos pactos con el Ejecutivo.

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