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CITA CON LAS URNAS EN CATALUNYA

Asalto al Palau Sant Jordi

El PSC no desvela dónde celebrará el mitin central y podría haber reservado ya hasta cuatro recintos

CiU planea cerrar la campaña con una exhibición de fuerza en el santuario electoral de los socialistas

TONI SUST
BARCELONA

«El Palau Sant Jordi ha sido siempre un termómetro de la movilización y de la intensidad política en Catalunya». Esto es lo que afirmó el secretario de organización del PSC, José Zaragoza, en febrero del 2008, antes de las elecciones legislativas en las que José Luis Rodríguez Zapatero fue reelegido como presidente. Entonces, el PSC sacó su mejor resultado electoral, con 1,6 millones de votos y 25 escaños en el Congreso. Hoy, algunas cosas han cambiado. El Sant Jordi, sin duda santuario de los socialistas catalanes en las vísperas de grandes citas electorales, podría ser, precisamente, el escenario en el que CiU y su candidato a president, Artur Mas, lancen sus últimas proclamas antes de las autonómicas del 28-N y, de cumplirse los sondeos, antes de regresar a la Generalitat siete años después de abandonarla. De hecho, como se apunta desde hace varias semanas, Convergència prepara una exhibición de fuerza similar a las que su rival ha hecho allí en el pasado.

De momento, no se puede hablar de batalla alguna por ocupar la instalación deportiva, emblema de la transformación de Barcelona gracias a los Juegos Olímpicos de 1992 y, a su vez, de la gestión de Pasqual Maragall como alcalde. No hay batalla porque el PSC se niega a precisar dónde tiene intención de cerrar la campaña catalana. No hay batalla, no la hubo nunca, porque aunque los nacionalistas también han organizado actos allí, siempre han dado por hecho que sus rivales contaban con una preferencia insalvable para ocupar la sede por su vinculación con el Ayuntamiento de Barcelona.

INTENTOS FRUSTRADOS / A menudo, relatan en CiU, su equipo intentaba reservar el Sant Jordi para el último viernes de una campaña electoral. «Ya está reservado». Esta era la respuesta invariable. El PSC y CiU tienen hábitos distintos: los socialistas cierran campaña en jueves y los nacionalistas, en viernes. Fuentes convergentes explican que siempre consideraron inviable que, con un día de diferencia, hubiera tiempo para que sus oponentes desmontaran su tinglado y ellos montaran el suyo.

Pero, en este caso, la sorpresa llegó a la sede nacionalista cuando el comunicante de CDC recibió esta vez la respuesta de que no había pedidos previos. Y así las huestes de Mas se hicieron con una prerreserva en el Sant Jordi para el viernes 26 de noviembre. Poco después, recuerdan las mismas fuentes, les llegó que el PSC, al final, sí prerreservó el Sant Jordi. En las filas del PSC, además de no entrar en dónde acabarán esta campaña, sostienen ahora que su reto no es atraer a 20.000 personas. «No se trata tanto de lograr que venga la gente, sino de ir a donde están los votantes». Un discurso que casa, por ejemplo, con la fórmula de los mítines relámpago nacidos bajo el mandato de actual director de la campaña del president y candidato a la reelección, José Montilla, Jaume Collboni. Sin embargo, más que el nuevo estilo, en positivo, lo que aleja al PSC de grandes foros es la falta de movilización socialista en estos tiempos en los que las encuestas le auguran un resultado poco alentador.

Sin embargo, los socialistas podrían guardarse algunos ases en la manga. Porque explican algunas fuentes que, por si acaso, cuentan con hasta cuatro prerreservas para el jueves 25: el propio Palau Sant Jordi, el Palau d'Esports de Badalona, el pabellón de la Mar Bella y el Palau Blaugrana. En el más grotesco de los casos, podría desatarse una pugna: si el PSC ocupa el Sant Jordi un jueves y CiU se propone hacerlo 24 horas después, como así es, podría ponerse a prueba si realmente es viable que un acto y el otro se sucedan con un solo día de diferencia.

MAS EN BADALONA / El Palau Sant Jordi ha sido escenario de grandes momentos para los socialistas. De Felipe González a José Luis Rodríguez Zapatero, de Carme Chacón a Pasqual Maragall, dirigentes del PSC y el PSOE eligieron ese escenario para los actos más significativos. CiU asume ahora el reto de reunir a 20.000 personas en un mitin al que se quiere dar un especial significado. En el 2006, Mas cerró la campaña en Badalona, en un acto emotivo que precedió a la reedición del tripartito.

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