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CONFERENCIA EN EL FORO TRIBUNA BARCELONA

Zapatero asume las secuelas políticas del fallo sobre el Estatut

Montilla exige lealtad a las instituciones del Estado en el despliegue del autogobierno

El presidente afirma que se va a «dejar la piel» para recuperar la confianza de los catalanes

PILAR SANTOS / NEUS TOMÀS
BARCELONA

Zapatero ha hablado en el Tribuna Barcelona, el foro de opinión de EL PERIÓDICO que hoy ha celebrado su edición número 400. / periodico (ACN)

José Luis Rodríguez Zapatero intentó mostrar ayer en Barcelona hasta qué punto es consciente del daño moral que ha infligido a los catalanes la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut y se comprometió a reconstruir los lazos de confianza entre España y Catalunya, tal como le reclama el president, José Montilla. «Me voy a dejar la piel [...]. Me cueste lo que me cueste, el Estatut no será un recuerdo negativo», afirmó Zapatero en la conferencia pronunciada en el foro de opinión de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA.El jefe del Ejecutivo asistió como invitado de honor al almuerzo número 400 de Tribuna Barcelona, un acto en el que –por primera vez desde que se dio a conocer el fallo del alto tribunal– pudo hablar directamente a la sociedad catalana.

Varios ministros lamentan en privado las críticas que le han llegado al presidente del Gobierno desde Catalunya, ahora por la sentencia del Constitucional y antes por la lentitud en la aplicación del Estatut y por la compleja negociación de la financiación. En el PSOE consideran que son ataques injustos teniendo en cuenta el compromiso del jefe del Ejecutivo con el autogobierno de Catalunya. Ayer, pese a recordar su apuesta por la reforma del texto estatutario y el desgaste político que le conllevó, Zapatero no se atrevió a hacer ningún reproche.

APUESTA POR LA CARTA CATALANA / El presidente del Gobierno inició su discurso con alabanzas a Catalunya como motor económico y, cuando pasó al asunto que todos los asistentes esperaban, formuló toda una declaración de principios. Zapatero colocó su visión de la «España plural» al mismo nivel que su concepción de la democracia y su compromiso con los más desfavorecidos. El jefe del Ejecutivo recordó que desde el primer día («sin el objetivo de ganar votos», señaló) apostó por la reforma del Estatut pese a las presiones que recibió de otros partidos y de diversos sectores sociales. «No fueron meses fáciles», aseguró.

Tras la aprobación, llegó el recurso del PP y cuatro convulsos años después se conoció el fallo del TC. «No soy responsable de la sentencia, pero sí me siento responsable de sus consecuencias políticas», afirmó, antes de admitir que, entre esos efectos, se incluyen los «intangibles» de los que le habló Montilla en su encuentro del miércoles en la Moncloa. «Tomo nota de ello, ¿cómo no iba a hacerlo?», se preguntó.

MÁS VISITAS / Zapatero considera que «Catalunya debe ser escuchada», porque es un factor decisivo de la España plural. A su juicio, sería un error gravísimo en términos políticos dejar que la desafección arraigue entre los catalanes. Por eso, porque es consciente de que el clima político es difícil a causa de la sentencia, va a aumentar su presencia en Catalunya, donde apenas en dos meses se iniciará la campaña electoral.

El jefe del Ejecutivo repitió su promesa de recuperar algunos de los aspectos que el tribunal ha recortado del Estatut no por razones de inconstitucionalidad, sino por elegir una fuente normativa equivocada. No quiso revelar la hoja de ruta, aunque sí que le pidió al PSC que no tenga prisa. «Lo primero que debemos hacer es encontrarnos en los sentimientos. No puedo venir y decir: 'Traigo no sé cuántos traspasos y no sé cuántas inversiones'», declaró, antes de descartar que ese calendario para recuperar los aspectos laminados por el TC vaya a afectar a las elecciones al Parlament. De paso pidió a Montilla y al resto del Govern que tengan una actitud «constructiva».

Menos confiado en conseguir resultados, lanzó también un mensaje a PP y CiU. Zapatero quiere devolver al seno del pacto constitucional la sensibilidad de respetar al otro, para lo que reclamó la ayuda de «fuerzas del centroderecha». «La España más fuerte es la España plural. La España más unida es la que reconoce la diversidad», les espetó.

En su opinión, la reconstrucción de los lazos de confianza entre España y Catalunya es un tema de fondo que traspasa estas elecciones y seguramente las siguientes, una filosofía que parece que Montilla ha conseguido que cale en la Moncloa. De hecho, fuentes cercanas al president expresaron su satisfacción por el tono del discurso de Zapatero. Consideran que demostró que ha entendido el mensaje que le trasladó Montilla y, sin lanzar las campanas al vuelo, creen que el líder del PSOE ha comprendido cuál es la situación en Catalunya. Estas mismas fuentes se felicitaron de que sea consciente de que queda mucho trabajo por delante y de que los gestos que se le reclaman son profundos y por eso algunos no podrán ser inmediatos.

OPTIMISMO 'GENÉTICO' / Antes, en la presentación que el jefe del Govern hizo de Zapatero, Montilla, tras recordar que el PSC es un partido distinto del PSOE, exhibió agradecimiento por la colaboración del jefe del Ejecutivo en el arduo camino del Estatut. Empezó reconociéndole el apoyo a la reforma de la Carta catalana y recordando que la historia habría sido muy diferente sin el recurso del PP. Pero pasó rápidamente al capítulo de advertencias. La primera, sobre el optimismo genético de Zapatero. El president teme que este rasgo de su carácter minimice los estragos que la sentencia ha hecho en Catalunya. Y la segunda, con la que se despidió antes de dar la palabra al invitado, referida a las instituciones del Estado, a las que reclamó lealtad en el desarrollo del Estatut.

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