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Junqueras, Puigdemont y Romeva, ayer, en la conferencia de Madrid.

Lo que sí dice la 'ley de desconexión'

Enric Hernàndez

Quienes ocultan la norma "fundacional" de la República se desentienden de un borrador que, sin embargo, sus palabras y programas electorales avalan

La difusión de un borrador de la 'ley de desconexión' que clandestinamente pergeña el frente independentista deja muchas incógnitas. Más que desmentirlo, el Govern y Junts pel Sí precisan que está "desfasado". Quienes ocultan el texto "fundacional" de la república catalana nos exigen, pues, un acto de fe: la ley existe, creednos, pero no es la que está circulando.

Partamos de esta premisa: la ley de transitoriedad jurídica equivale a una declaración unilateral de independencia (DUI), sea de efectos automáticos o diferidos. Mediante su aprobación, el Parlament declararía que la única soberanía reside en el pueblo catalán, constituiría un Estado en forma de "República parlamentaria" y convocaría un referéndum unilateral para legitimar a posterori tales proclamas.

Al no poder cotejar el borrador publicado con la ignota versión actual, lo haremos con las palabras de sus autores.

"CLÁUSULA DE DESBLOQUEO." En su disposición final, el documento alerta: "Si el Estado español impidiese de manera efectiva la celebración del referéndum, esta ley entrará en vigor de manera completa e inmediata". Amenaza idéntica a la recogida en el programa de JxSí: "En el caso que el Estado español (...) bloquee el autogobierno de Catalunya, el Govern y el Parlament procederán a la proclamación de la independencia y a la aprobación de la ley de transitoriedad jurídica". El propio Oriol Junqueras ratificó en abril la existencia de tal "cláusula de desbloqueo".

'AUTOAMNISTÍA'. La 'ley fundacional' prevé que los jueces nombrados por la Generalitat --adiós a la separación de poderes-- sobresean o anulen todas las causas abiertas contra los promotores de la secesión. Algo debía intuir Artur Mas cuando, recién condenado por el 9-N,  se mostró convencido de que sería exonerado por una Catalunya independiente.

EL CASTELLANO. El catalán, según el documento, sería la única lengua oficial, procurando al castellano "un reconocimiento especial". Lo que concuerda con la tibia respuesta que el Govern dio hace un año al lobi antibilingüismo: "La lengua castellana continuará teniendo reconocimiento y garantía de uso". De la cooficialidad, ni palabra.

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