Ir a contenido

Mi voto

Marta Roqueta

Supongamos que este año decido votar en clave de género. Lo primero que hago es analizar los programas electorales. Todos los partidos presentan propuestas relacionadas con la igualdad de oportunidades en el mundo laboral y la conciliación familiar, además de medidas contra la violencia de género. Los hay que se atreven a ir más allá, y proponen políticas a favor de las mujeres en ámbitos como la salud, la cultura o el urbanismo. Otros apuestan por un reparto de los fondos municipales que tenga en cuenta las necesidades de las mujeres, los llamados “presupuestos con visión de género”.

También me fijo en la práctica. Un 16% de los municipios catalanes están gobernados por alcaldesas, un dato que sitúa Catalunya por debajo de la media española. Parece que no va a cambiar mucho después del 24 de mayo, ya que sólo dos (casi tres) de cada diez cabezas de lista son mujeres. El PSC es el partido con más candidatas, un 31%, y C’s, con un 15%, el que menos. El PPC tiene un porcentaje similar de candidatas que la CUP y mayor que ERC y CiU. Sin embargo, los programas de CIU, ERC y la CUP tratan las cuestiones de género de una forma más transversal y completa que el de los populares.

Que haya pocas candidatas depende de muchos factores. Las mujeres tienen menos tiempo para dedicar a tareas no vinculadas al trabajo o al hogar. Se han detectado actitudes discriminatorias hacia las mujeres en el seno de las organizaciones de los partidos. Por ejemplo, los hombres tienden a interrumpir más en los debates a sus compañeras de militancia y a hablar durante mucho más rato.

También se ha advertido de la predilección de los partidos para colocar a mujeres al frente de candidaturas donde se juegan menos cuotas de poder o donde hay menos posibilidades de ganar. Un dato positivo: según un estudio de la Asociación de Mujeres Periodistas de Cataluña y la Diputación de Barcelona, el número de alcaldesas en los municipios catalanes con más habitantes ha crecido, hasta el punto que ya hay más mujeres gobernando municipios de entre 50.001 y 100.000 habitantes que en cualquier otra franja. El resultado ha sido posible gracias al incremento en la provincia de Barcelona, de modo que no hay que bajar la guardia.

Las cifras del estudio demuestran que, en Catalunya, las alcaldesas y concejalas lo son durante menos mandatos: cerca de la mitad están en el cargo durante uno o dos. De hecho, no hay ninguna alcaldesa que se haya mantenido en el poder durante los nueve mandatos existentes, algo que sí que ha sucedido con algunos alcaldes. La investigación apunta que ellas suelen concebir su paso por el ayuntamiento como una fase en su carrera profesional, mientras que ellos tienden a verlo como una profesión. Un último dato: el 63% de las concejalas catalanas ocupan áreas relacionadas con políticas que afectan a las personas, por un 31% de concejales. ¿A las mujeres les gustan más estos temas o se asume que es su puesto más lógico y se las sitúa allí?

Al final, me dejo de tanta cifra y analizo los candidatos de mi ciudad, porque en las municipales ya se sabe que votas a la persona. Se presentan diez candidaturas. Sólo una, una coalición de partidos que nunca han obtenido representación, está liderada por una mujer. Leo qué dice de ella el principal periódico comarcal. Explica que está casada y es madre de dos hijos. Y ya está. De los nueve candidatos, glosa los méritos laborales o el rol en el partido, entre los que no se incluye el número de vástagos.

0 Comentarios
cargando