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Cinco años. C-I-N-C-O. Cinco

Joan Cañete Bayle

El vídeo de la detención por parte de soldados israelíes de un niño palestino de 5 años plasma la degradación de la ocupación

Wadi Maswadeh tiene cinco años y nueves meses. No creo que les suene su nombre, pero un vídeo suyo aparece en Youtube, así que quién sabe, a lo mejor sí. En él, se ve cómo el Ejército israelí detiene a este niño en Hebrón por lanzar piedras a los soldados. Se pasó dos horas detenido. Cinco años y nueve meses. C-I-N-C-O. Cinco. La ONG B'Tselem documentó lo sucedido en Hebrón, uno de los peores lugares de los territorios ocupados: el vídeo, los testimonios, las amenazas a los padres del chico, la detención de su progenitor, cómo lo esposaron y le taparon los ojos por lo que había hecho su hijo. Dos horas de detención para Wadi y su padre antes de ser entregados a la policía palestina que, claro, los liberó rápidamente. Y aún pueden decir que tuvieron suerte.

Hace casi una década, en Gaza, una profesora de Primaria me explicó un sueño recurrente que tenía uno de sus alumnos: un soldado se disponía a dispararle en un puesto de control. Su padre se encontraba con él, pero de espaldas. El niño, en su pesadilla, llamaba a su padre, pero este no le oía. El sueño terminaba cuando el soldado le disparaba. Hace años que los psicólogos palestinos tienen identificados los efectos de la violencia sobre los menores, que constituyen la mitad de la población palestina: la violencia los convierte en menores traumatizados, lo cual causa desórdenes como mutismo, pesadillas, orinarse en la cama, dependencia, actitudes violentas, dificultades de aprendizaje y de comunicación, desajustes afectivos y tendencias autodestructivas. Es muy habitual ver en los territorios a los niños jugar a incursiones militares, a atentados suicidas (cinturones de explosivos hechos con latas de refrescos), a entierros (las niñas llorando, desgarradas, como madres, como hermanas, como hijas, como esposas; los niños llevados en volandas para ser enterrados como mártires). Y qué decir de las piedras, ¿quién no ha visto las fotos, las imágenes en la tele?

El Ejército israelí califica lanzar piedras como un acto de terrorismo. Un menor puede ser condenado hasta a 20 años por ello. Sí, Wadi, con sus cinco años y nueves meses (Cinco años. C-I-N-C-O. Cinco) tuvo suerte al quedar libre en un par de horas (suerte; qué ironía). Consecuencia: según el propio Servicio de Prisiones de Israel hay 241 presos menores en las cárceles israelíes, de los que 49 son delincuentes comunes y el resto, "presos de seguridad". Se les juzga en tribunales militares y, a partir de los 12 años, tienen responsabilidad penal. Según cifras palestinas, 9.500 menores palestinos han sido detenidos desde el año 2000. O lo que es lo mismo: más de dos al día. Cada día. Desde el 2000. Según Save the Children, el 98% de los menores palestinos arrestados aseguran que han sufrido algún tipo de violencia física o abusos, como golpes y la privación de sueño. Las consecuencias psicológicas puedan imaginárselas: estrés postraumático, ataques de ansiedad, pesadillas.

Y así podríamos seguir, poniendo cifras sobre la mesa. Pero, ¿de qué le sirven esas cifras a Wadi (Cinco años y nueve meses. C-I-N-C-O. Cinco)? En un momento del informe de B'Tselem se describe cómo Wadi (Cinco años y nueve meses. C-I-N-C-O. Cinco) llora oculto tras unos colchones mientras los soldados esperan la llegada de su padre. Lo peor del vídeo de la detención de Wadi (Cinco años y nueve meses. C-I-N-C-O. Cinco) es lo que le sucede a Wadi, lo que implica para él psicológicamente. Pero este vídeo también tiene una interpretación más general: la atroz normalidad, cotidianeidad de lo que muestra. ¿Cómo puede alguien ver a unos militares llevarse a un niño de cinco años y actuar como actúa todo el mundo en el video, como si fuera algo normal? Los soldados lo arrestan, los adultos palestinos reaccionan con resignación, y solo un adolescente trata, sin éxito, de llevarse al niño (Cinco años y nueve meses. C-I-N-C-O. Cinco) de allí. Es lo normal: que unos militares se lleven detenido a un niño de cinco años por tirar una piedra.

La degradación moral y humana de la ocupación israelí en los territorios palestinos sobre ocupantes y ocupados. Eso es lo que muestra el vídeo de la detención de Wadi (Cinco años y nueve meses. C-I-N-C-O. Cinco) el niño que, tal vez, esta noche sueñe con que unos militares se lo llevan y su padre, esposado y con los ojos ocultos, no pueda hacer nada para evitarlo.

@jcbayle

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