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Atrapar el mosquito tigre o la investigación en familia

Josep Perelló Palou

Que levante el dedo quien no haya recibido un ataque salvaje del mosquito tigre. Se cree que este insecto llegó en la poca agua depositada en el interior de unos neumáticos viejos y que desde entonces se está extendiendo de forma fulgurante. Sus picaduras son bien conocidas. Quien las sufre no las olvida nunca más. Así pues, ¿por qué no ayudar a llevar a cabo un mapeo intensivo de la irrupción del insecto en nuestro entorno más inmediato?

Atrapa el Tigre! es un proyecto participativo del grupo de investigación MoveLab del Centre d'Estudis Avançats de Blanes liderado por Frederic Bartumeus. El proyecto se está desplegando durante este mes de junio en las comarcas de Girona, pero es perfectamente ampliable a toda Catalunya. La iniciativa es totalmente adecuada en esta época del año y también resulta oportuna porque se ajusta perfectamente a nuestros tiempos y en este país donde las limitaciones presupuestarias en materia de investigación científica son cada vez más evidentes.

El grupo MoveLab de Blanes nos pide colaboración para buscar y geolocalizar la presencia del mosquito tigre. Para hacerlo posible, Atrapa el tigre! consta principalmente de una 'app', la Tigatrapp, apta para cualquier teléfono o tableta Android. Para poder participar hay que bajarse la aplicación. Una vez activada, hay que geolocalizar los mosquitos, hacerles fotos, enviar muestras por correo ordinario¿ Se ofrecen una serie de acciones que todos podemos realizar. No hacen falta doctorados ni carreras universitarias. Sólo interés y entusiasmo.

Todos tenemos que sentirnos plenamente implicados para que la iniciativa funcione. El proyecto también ha de ser un buen proyecto de divulgación y de comunicación científica. Todos tenemos que ser exploradores capacitados en busca del tigre. Una de las estrategias de Atrapa el tigre! es penetrar en nuestras familias a través de nuestros hijos. En la escuela, nuestros hijos han recibido una formación básica para reconocer el tigre a través de las bandas de su vientre. Y ¿quien se niega al entusiasmo de nuestros hijos si además es para una buena causa? El reto es una picadura de las buenas en nuestra pequeña consciencia colectiva.

Es simultáneamente una investigación y un sistema de alerta que funciona de manera colectiva. La investigación científica, si sólo se realizase por expertos, sería muy costosa. Pero si la hacemos juntos todo cambia, ¿verdad? Todo el esfuerzo es para construir un mapa completo de la presencia del mosquito tigre en distintos rincones de nuestro territorio. ¿Quién se anima?

Post publicado en el portal de opinión 50x7

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