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ACTUACIÓN

Julia Lezhneva, una voz angelical en Peralada

La joven soprano rusa, de fulgurante carrera, debuta en el festival con un recital en el iglesia del Carme

Marta Cervera

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Julia Lezhneva, en una imagen promocional.  / DECCA / ULI WEBBER

La soprano rusa Julia Lezhneva (Sajalín, 1989) debutó hace poco en el Liceu como Zerlina en 'Don Giovanni' y este sábado lo hará en Peralada con un recital en la iglesia del Carme. La suya no es la única actuación en la semana más lírica del festival ampurdanés. Este viernes Ainhoa Arteta cantará en el mismo lugar con la Orquestra Victoria de los Ángeles y el domingo lo hará el aclamado tenor Gregory Kunde.

Famosa por la pureza de su voz de ángel, la joven estrella incluirá en su programa obras de Vivaldi, Handel, Porpora, Rossini y Schubert. "Lo diseñé junto Mijail Antonenko, el pianista. Todas las canciones representan la base de lo que soy. La primera parte es de música barroca, que me encanta. La segunda tiene un toque más romántico". Presentada por primera vez en Catalunya en el festival de Torroella de Montgrí en el 2012, Lezhneva ha desarrollado un fulgurante despegue, contando con la soprano neozelandesa Kiri Te Kanawa como mentora.

Su último disco está dedicado al alemán Carl Heinrich Graun (1704-1759), prolífico compositor de ópera italiana. "Fue un grato descubrimiento porque su música encaja muy bien con mi voz. Siempre es más interesante descubrir algo que no has escuchado antes. Todo músico debería lanzarse a hacer algo diferente, a rescatar música olvidada y que parece nueva. Cantar piezas que llevaban tiempo enterradas te hace sentir diferente, hace que haya un plus".

Voz y espíritu

No es fácil hallar partituras que conjuguen bien no solo con la voz sino con el espíritu del intérprete, como en esta ocasión, seguirá investigando en este terreno. Pero tampoco firmar, como ella hizo, su primer contrato en exclusiva con Decca antes de cumplir los 23. "Aquello fue un gran honor, un sueño, pero también una gran responsabilidad". Lezhneva a los 11 años aprendió a a cantar escuchando las cantatas de Bach.

"La música barroca la descubrí y aprendí escuchando discos de John Eliot Gardiner y de la Cecilia Bartoli. En mi país la prioridad era el repertorio ruso". Por suerte, la profesora de Lezhneva se sumó a su pasión por el barroco. "Tanto Bach como Vivaldi iban bien a mi voz. En esa época me chiblaba cantar todo lo que tuviera coloratura y mi profesora, viendo mi inclinación natural por la música italiana, me ayudó".

“Quiero conservar mi esencia, esa conexión primigenia y natural con el canto”

De cara al futuro, lo que más le preocupa es no perder su esencia. "Quiero mantener la armonía como cantante y como persona, esa especial sintonía que desde pequeña me ha llevado a interesarme por la música clásica. Con la edad tiendes a olvidar cosas llevas dentro de forma natural. Conservar esa conexión es muy importante para mí. Quiero conservar mi esencia, esa conexión primigenia y natural con el canto".

A sus 27 años intenta no dejarse llevar por el torbellino del éxito y mantener la calma. "Lo principal es disfrutar con todo aquello que hago. Incluso si algo no me sale perfecto, lo tomo como un aprendizaje. Constantemente debemos aprender y reaprender. Hay que acumular experiencia pero disfrutando de cada momento, crecer de forma orgánica, de una manera sana".

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