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¿El último amor de Lorca?

Ian Gibson cree que Ramírez de Lucas pudo ser una entre tantas conquistas del poeta

Ernest Alós

Federico García Lorca en Madrid

Federico García Lorca en Madrid. / EFE

Allá por 1990, Ian Gibson trabajó la documentación lorquiana de Agustín Penón, en la que aparecía la primera referencia a la relación entre Juan Ramírez de Lucas y Federico García Lorca. Se trataba de una entrevista de Penón con Pura Ucelay, en 1956, en la que esta calificaba a Ramírez de Lucas como "la última obsesión" de García Lorca. Gibson habló con Ramírez de Lucas, entonces veterano crítico de arte de 'Abc', que se negó a soltar prenda. Y nadie volvió a hablar de ello hasta que en el 2012 se desveló la existencia de una carta y un poema dedicados a aquel joven de 18 años de Albacete y se iniciaron las gestiones para que saliesen de una caja fuerte las memorias escritas en 1996 en las que relataba su relación con el poeta en los meses anteriores a su asesinato. Memorias cuyos primeros fragmentos han sido hechos públicos en los últimos días, incluyendo un relato de la despedida de Lorca camino de la ciudad donde perdería la vida. 

¿Pero fue Ramírez de Lucas el último gran amor del poeta granadino? Ian Gibson tiene sus dudas sobre el verdadero significado de esa relación durante los últimos meses de vida del poeta, y aún más de que el joven de Albacete fuese quien le debía acompañar a México, el viaje que habría salvado la vida de Lorca y nunca llegó a hacer. Aunque le prometiese llevarlo consigo y convertirlo en el más grande actor del momento. "Eso se lo decía a todos", dice Gibson desde un tren, regresando a Madrid desde la feria del libro de Valladolid. Gibson recuerda que en esos días Lorca era famoso, "rodeado de admiradores", "el poeta más deseado por todos los jóvenes en la escena gay de Madrid", entre quienes "puede elegir", en un momento de su vida en el que dista de ser monógamo..  

Según Gibson, un texto escrito 60 años después de los hechos puede no ser fiable, ser víctima de las deformaciones de la memoria. "No me fío. Quizá con el tiempo su recuerdo hizo más grande de lo que era esa relación", apunta. "Todo el mundo despidió a Lorca ese día, o el anterior, o le advirtió de que era peligroso ir a Granada", ironiza.

"Todo es revisable, por supuesto. Por eso lo que quiero es que publiquen de una vez y se pueda consultar este escrito", reclama Gibson, quien entiende que la familia con el tiempo se ha llegado a sentir menos incómoda con su contenido. "Que por lo que tengo entendido no tiene nada sexualmente explícito ni escandaloso desde nuestro punto de vista actual; además, la voluntad de Ramírez de Lucas es que se publicase", añade.

Con todo, hay otra información sobre Lorca aún desconocida que el hispanista considera "mucho más importante", como la correspondencia de Lorca con Rafael Martínez Nadal, que Gibson no cree que llegase a ser destruida. "Es la clave, sobre todo por las cartas que le envió desde Nueva York, donde le explicaba sus fiestas y sus relaciones con hombre negros en Harlem... eso el lo que quiero ver".   

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