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ENTREVISTA

Manos de Topo: "A los músicos les da miedo aceptar que no son tan interesantes"

El cantante Miguel Ángel Blanca explica por qué el grupo ha decidido desvelar el origen de su cancionero en su nuevo espectáculo, 'Un cerebro repleto de recuerdos inútiles'

Nando Cruz

MANOS DE TOPO

Manos de Topo. Con batín y guitarra, Miguel Ángel Blanca. / periodico

El quinteto barcelonés de pop ultradramático Manos de Topo hace balance de una década de tragedias y canciones en el espectáculo 'Un cerebro repleto de recuerdos inútiles'. Hoy y mañana, en un Centre Cultural La Farinera de El Clot convertido en el salón de su casa, desvelarán con diapositivas y confesiones el origen de un cancionero romántico extremo amado y odiado de corazón. Miguel Ángel Blanca, cantante, explica cómo han llegado hasta aquí.

¿Qué efecto tuvo el vídeo de 'El último esfuerzo de Manos de Topo', en el que apalizaban y secuestraban a Love Of Lesbian, Sidonie y otras bandas de éxito para ser contratados en los festivales?
Yo quería que el videoclip fuera aún más extremo y que dijera que Manos de Topo no quiere tocar en festivales. No nos gusta cómo tratan a la música ni a los grupos. No queremos especular con nuestro nombre en un puto cartel para que vengar 100 personas más. Nos gusta hacer conciertos que sean especiales para nosotros, pequeñitos, y en un festival no es posible. No pretendía ser un videoclip para que los festivales nos llamaran.

¿El mundillo del 'indie' se divide hoy entre los grupos que entran en los festivales y los que no?
Se divide entre los grupos que están locos por tocar en festivales y los que no lo desean o no lo consideran algo principal. Y en este segundo apartado están los que tienen muy claro su diseño de producción y su política en la música. Nosotros ya lo teníamos claro en 'Caminitos del deseo'. De hecho, ese disco va de saber cuál es nuestro lugar en la música.

¿Qué aprendieron con la autoedición?
Con [la discográfica] Sones llegó un momento en que ya no sabíamos si ellos no estaban trabajando bien con nosotros o si nosotros éramos un grupo que no funcionaba. Ahora ya no podemos echar la culpa a nadie.

Esta era la apuesta. Pero, ¿y la conclusión?
Que la teoría de que los intermediarios tienen que eliminarse tal y como están las cosas hoy en la música indie es totalmente cierta. Que si queremos sobrevivir y estar contentos tenemos que hacerlo todo nosotros: llevar las redes sociales, hacer la promoción, cerrar los conciertos...

Visto con perspectiva, ¿asumir todo esto ha sido una buena decisión?
Autogestionarnos fue una reafirmación total de que las cosas se podían y se tenían que hacer de otra forma. Y de que hace ya discos que debimos haber perdido ese miedo. Recuerdo tiempo atrás haberme molestado por quién tocaba antes que nosotros. Éramos jóvenes. Ahora he tenido que pedir el ampli al grupo que tocaba antes. Y, de repente, te interesas por lo que hace, te acercas a él, ves su concierto, lo disfrutas y creas esta hermandad.

Es un cambio de actitud absoluto.
Nosotros nacimos en el boom del 'indie' y cobrábamos cachés que lo flipas. En una fiesta mayor con Facto Delafé, en un pueblo del Baix Llobregat, nos dieron 5.000 pavos. Pagaba el ayuntamiento, teníamos un escenario gigante, estaba montado para 3.000 personas y habría diez. Alguien no invirtió bien el dinero. También hemos ganado en ser honestos con lo que das y lo que debes recibir, si hablamos de oferta y demanda en la música.

¿Por qué tocan en un centro cívico? Hay grupos que lo consideran bajar a segunda división.
Seguramente ganarían más tocando en el centro cívico, pero no quieren porque creen que molas más si tocas en el Primavera Sound. Hemos descubierto que los centros cívicos son la hostia. Si no rinden más es porque cuando vas a un concierto necesitas una birra. Y allí no te dejan.

Miguel Ángel Blanca

CaNTANTE DE MANOS DE TOPO

"Hemos descubierto que los centros cívicos son la hostia. [...] Para tocar en la sala Beckett había que poner la entrada a 25 pavos y me negué. ¡Yo no pago 25 euros por ver a Manos de Topo! Pero 10 o 12, sí"

¿Cómo decidieron tocar en el Centre Cultural La Farinera?
Un día fuimos en metro a todos los centros cívicos de Barcelona. Sacamos un listado, descartamos varios por internet y elegimos este. Las condiciones eran muy buenas y podíamos poner el precio de entrada que quisiéramos. La Farinera tiene un equipo muy bueno y un técnico de sonido estupendo. Para hacerlo en la sala Beckett había que poner la entrada a 25 pavos y me negué. ¡Yo no pago 25 euros por ver a Manos de Topo! Pero 10 o 12, sí.

¿Qué permite poner las entradas a 10 euros en La Farinera?
Que La Farinera se queda solo un 10% de la recaudación y te ponen al técnico. Y que no pagas alquiler de sala. Además, podemos ir a hacer las pruebas el día anterior. Eso en una sala normal no podría ser.

¿Cómo nace este espectáculo?
Había una serie de canciones que no tocábamos en directo y también vimos que la gente nos preguntaba constantemente de dónde salen las letras. Es un ejercicio nostálgico que nos lleva a tomar ciertas decisiones. Y también nos lleva a preguntarnos si esas canciones y discursos del 2005 tienen sentido a día de hoy, siguiendo esa idea que siempre tuvimos Manos de Topo de que la música solo era para contar cosas, superar traumas y seguir adelante.

¿Le gustan esas giras en las que el músico explica el origen de las canciones?
Sí, es como ver un 'making of' de la canción. Y para nosotros, que ya las hemos tocado tantas veces, es como enseñar las entrañas. Ya no las vamos a vivir como la banda sonora de nuestra vida. Ya no tenemos 20 años. Y también es una forma de exponerte como músico. Eso me interesa.

Hay músicos que se resisten a eso, a explicar sus canciones.
Los músicos tienen miedo de aceptar que no son tan interesantes como la gente cree. Está probado que si abren la boca son como los futbolistas.

¡Tampoco hay que exagerar!
La mayoría dicen obviedades. Sale más a cuenta proyectar la idea mística de que las canciones hablan por mí porque si te cuento lo que hay detrás no será nada interesante. Pero Manos de Topo nunca ha tenido este problema porque siempre hemos mostrado nuestras debilidades y hemos explicado lo miserables que somos o podemos ser. Así nos unimos con nuestro público. No tenemos complejos en explicar que las canciones nacen de una tontería.

¿El formato de diapositivas no es más viejo que Manos de Topo?
Nos gusta la diapositiva porque enlaza con la idea de invitar a la gente a tu casa. Y ahora que todo es proyección, vídeo sofisticado y hay festivales de audiovisual, ir a lo más pequeño y humilde. Ayer nos preguntaban si es un como el 'show' de Standstill con los rayos. ¡Es justamente antagónico a eso!

Dicen que este espectáculo también es una reflexión sobre "si es posible llegar a viejo con un grupo de música 'indie'". ¿Tienen la respuesta?
Sí, la tenemos.

Temas: Música

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