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Cine entre amigos

Jonás Trueba estrena la 'road movie' generacional 'Los exiliados románticos' tras haberla proyectado en cines de verano

BEATRIZ MARTÍNEZ / MADRID

A pesar de su juventud, Jonás Trueba (Madrid, 1981), parece un hombre sabio. Es de esos pocos directores españoles que asientan su corpus cinematográfico alrededor de una reflexión teórica concienzudamente meditada. Y que permiten que su propio bagaje cultural se cuele por las rendijas de sus imágenes para inundarlas de vida y de experiencia tanto íntima como intelectual. Su cine tiene un aire afrancesado y nostálgico, y en él se recita poesía, se lee, se escucha música y se ven películas. Se habla de política y de vida, también de amor.

Tras Todas las canciones hablan de mi (2010) y Los ilusos (2013), el viernes estrena Los exiliados románticos, una road movie rodada entre amigos, durante diez días de verano y que nos conduce por diversos puntos de la geografía francesa para seguir el recorrido de tres treintañeros en busca de un amor perdido o inconcluso que los marcó de alguna manera para siempre. Un filme con aroma generacional que nos acerca a las diatribas sentimentales de una serie de personajes desorientados, perdidos en sus propios universos ensoñadores, incapaces de salir de sus caparazones. Ilusos a la hora de enfrentarse a los retos que marca la vida.

La película se presentó en el pasado Festival de Málaga donde consiguió varios premios, entre ellos el del jurado, y ha tenido un curioso recorrido previo antes de su estreno oficial al pasar por los cines de verano. «Se trata de una película hecha de manera inconsciente, en la que no nos hemos dejado llevar por el sentido común, así que esta era una nueva decisión absurda, pero para mí coherente con el espíritu ligero y cálido que quería trasmitir». 

Con su anterior película, Los ilusos, el director quiso desligarse de las fórmulas de exhibición tradicional y no estrenó la película en salas comerciales de manera convencional. «La cartelera nos dicta lo que tenemos que ver, y a mí me gusta que el espectador descubra las cosas por sí mismo», cuenta el realizador. Los exiliados románticos, después de su tour veraniego, sí que se estrena hoy oficialmente en cines, con 18 copias, un triunfo para una producción independiente, sin financiación ni ayudas ni inversión en publicidad.

Cuadro impresionista

Y es que a veces, películas pequeñas y en estado de gracia como esta, encuentran su lugar natural dentro de la competitiva cartelera a golpe de frescura, inteligencia, de sensibilidad. Le pido a Jonás Trueba que me vuelva a definir su película después de que nos encontráramos hace unos meses en Málaga. «En realidad es más una sensación, un estado de ánimo, un color». Como un cuadro impresionista, como una canción contagiosa.

Temas: Cine

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