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GALA EN NUEVA YORK

Ovación y polémica en el premio PEN America a 'Charlie Hebdo'

El galardón, criticado por algunos escritores, reaviva el debate sobre la libertad de expresión

El director del semanario se distancia del polémico concurso de caricaturas de Tejas

IDOYA NOAIN / NUEVA YORK

Gérard Biard, director de Charlie Hebdo, recoge el premio de PEN America a la libertad de expresión, este martes en Nueva York.

 Gérard Biard, director de Charlie Hebdo, recoge el premio de PEN America a la libertad de expresión, este martes en Nueva York. / AFP / JEMAL COUNTESS

"Que te escandalicen es parte del debate democrático. Que te disparen, no". Cuando Gérard Biard, director de 'Charlie Hebdo', pronunció anoche estas palabras en el Museo de Historia Natural de Nueva York, los cerca de 800 asistentes a la gala de la rama americana de la organización literaria PEN aplaudieron puestos en pie.

Daban así su respaldo unánime al premio al valor y la libertad de expresión al semanario satírico francés que en enero sufrió un atentado, un reconocimiento que ha avivado la polémica y el debate en Estados Unidos. Después de que se anunciara el galardón en marzo, seis de los escritores que debían presidir mesas en la gala --Teju Cole, Peter Carey, Michael Ondaatje, Francine Prose, Rachel Kushner y Taiye Selasi-- informaron de que no acudirían. Ellos y 198 autores más --entre los que figuran Junot Diaz, Michael Cunningham y Joyce Carol Oates-- firmaron en abril una carta objetando al reconocimiento.

"Las caricaturas de 'Charlie Hebdo' se caracterizan como sátira e 'igualitaria oportunidad de ofender' y la revista parece ser totalmente sincera en sus expresiones anárquicas de honrado desdén hacia la religión organizada --escribieron--, pero en una sociedad desigual, la oportunidad igualitaria de ofender no tiene un efecto igualitario". El premio, decían, "no solo muestra apoyo a la libertad de expresión sino que también da valor a material selectivamente ofensivo que intensifica los sentimientos antiislam, antiMagreb y antiárabes ya predominantes en el mundo occidental".

DEBATE INTENSO 

Con sus críticas al supuesto racismo y a la "intolerancia cultural" se abrió una brecha entre quienes creen que la tragedia convirtió a los caricaturistas asesinados del semanario francés en víctimas pero no necesariamente en héroes y quienes los ven como muestra suprema del ejercicio a ultranza de la libertad de expresión. El debate ha sido intenso durante dos semanas, haciendo correr ríos de tinta y cruce de críticas.

Otros autores, como el creador de Maus, Art Spiegelman, aceptaron presidir las mesas que habían quedado sin presidencia en la gala y miembros destacados de PEN, como Salman Rushdie, fueron duros con la rebelión contra el premio.

Anoche, dentro del Museo de Historia Natural, no había, no obstante, voces disonantes. El presidente de la organización, Andrew Solomon, aseguró que el grupo "defiende la libertad de expresión sobre su contenido" y la directora ejecutiva, Suzanne Nosel, se dirigió a quienes habían decidido no acudir y les aseguró que les esperan de vuelta para "seguir avanzando en la defensa de la libertad de expresión". El propio Biard, en su discurso, dio en cierta forma la bienvenida al debate. "No quieren que debatamos --dijo en referencia a los extremistas violentos--. Debemos debatir".

LA EXPOSICIÓN DE DALLAS

Sobre el premio a 'Charlie Hebdo' sobrevoló también el incidente del domingo en Garland (Tejas), donde dos hombres que pretendían atentar con armas de asalto una exposición y concurso de caricaturas de Mahoma fueron abatidos a tiros. En Nueva York anoche se reforzó el ya importante despliegue de seguridad que se había preparado para la gala en el Museo de Historia Natural pero además, horas antes, en una charla Biard se había distanciado de ese suceso y, sobre todo, del grupo que había organizado la polémica exposición.

"No tiene sentido comparar 'Charlie Hebdo' y esta cosa de Pamela Geller", dijo en referencia a la mujer que montó el concurso en Tejas. "Ella ha dicho que el suyo es un movimiento contra el islam, que lucha contra lo que llama la islamización de Estados Unidos. Lo suyo es una obsesión --continuó--. Nosotros no estamos obsesionados, solo por las noticias y por cómo va el mundo. Ella cada mañana se pregunta '¿Qué puedo hacer hoy para desafiar a esta gente?'". 

Temas: Charlie Hebdo

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