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Arqueológico muestra la Alhambra con 150 años de diferencia

Jean Laurent fue el primer fotógrafo que realizó un catálogo de La Alhambra, y 150 años salen imágenes a color los rincones del complejo palaciego granadino

ALHAMBRA 150 AÑOS DE DIFERENCIA

La Alhambra de Granada. / periodico (Javier de Agustán Aldeguer)

El francés Jean Laurent (1816-1886) fue el primer fotógrafo que realizó un extenso catálogo sobre La Alhambra150 años después, y también con una máquina de placas, Fernando Manso descubre con sus imágenes a color los rincones del complejo palaciego granadino. "Una visión inédita de la Alhambra. Jean Laurent/Fernando Manso", que abre sus puertas en el Museo Arqueológico Nacional, ofrece un excepcional inventario de fotografías del monumento nazarí en tiempos pasados y presentes.

Organizada por la subdirección general de Promoción de las Bellas Artes, el Arqueológico y el Patronato de la Alhambra y el Generalife, donde se exhibirá posteriormente, la muestra refleja la mirada íntima y muy personal de dos fotógrafos que con su obra rinden un homenaje a la belleza monumental del lugar y de su entorno natural. Jean Laurent convirtió la fotografía en una auténtica industria cultural, convirtiéndose en uno de los fotógrafos comerciales más importantes del siglo XIX. "Es el fotógrafo que más imágenes ha aportado de la Alhambra y hemos conseguido catalogar todo los que se conoce, ya que tenemos la mayor colección de él", según la directora del Patronato de la Alhambra y Generalife, María del Mar Villafranca.

En su opinión Laurent "contribuyó a que la fotografía fuera una herramienta que traspasó lo puramente técnico". En un espacio separado del recorrido, a modo de pequeño gabinete, se exhiben 22 obras de pequeño formato (20x35cm) de las más de 400 imágenes del catálogo original de Laurent, que ofrecían un valioso documento visual de la Granada de la segunda mitad del siglo XIX. Completamente distintas, pero en dialogo con el pasado, son las 35 obras de gran formato de Fernando Manso (Madrid, 1961), fruto de más de 500 horas de trabajo en las que realizó 109 disparos. Manso inició este proyecto gracias a la oportunidad que le dio la editorial TF, que ha publicado el trabajo en el libro "Jardines de la colina de la Alhambra. Una visión meditada".

La Alhambra fue visitada el pasado año por unos 2,4 millones de personas, y cuando le encargaron este trabajo pensó que había que hacer "algo diferente y mágico". "Esforzarme y pensar mucho en lo que quería", recordó Fernando Manso. Con su cámara al hombro, durante muchos días, y a partir de las siete de la mañana, ya se podía ver al artista recorriendo el lugar y buscando el rincón ideal. "He querido oler, sentir y transmitir el alma de la gente que vivió en aquellos lugares y el por qué hicieron esas construcciones, esos jardines". Manso no conocía el trabajo de Laurent y no quiso mirar sus fotografías para no verse influenciado por ellas. "He querido hacer mi visión, en la que quizá he buscado algo más plástico".

En lo que si ha coincido con el fotógrafo francés es en el tipo de máquina de placas utilizada, aunque la suya está realizada por un japonés que, con un trabajo artesanal, "tarda más de dos meses en hacerla". Basada en las cámaras oscuras de hace 130 años, este sistema no permite "equivocarse en nada". "Hay que meditarlo, medirlo y estudiarlo todo mucho, ya que si te equivocas no te das cuenta hasta que llegas al laboratorio", reconocía el fotógrafo que busca luces suaves pues nunca fotografía con sol y que se define como "un romántico" de la fotografía.

"Creo en la fotografía como un arte muy puro", afirmó y destacó como uno de los lugares que le han "encogido el corazón", la Sala Central del baño de Comares, donde "al entrar la luz transmite cómo se pudieron sentir las personas que estuvieron allí". 

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