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El surgimiento de un nuevo fenómeno editorial

El erotismo se convierte en 'best-seller'

Tras cautivar a 10 millones de estadounidenses, llega a España la novela 'Cincuenta sombras de Grey'

ANNA ABELLA
BARCELONA

La trilogía de Cincuenta sombras de Grey de E.L. James, o las reglas del contrato de sumisión / periodico

Entre Historia de O y Nueve semanas y media: él es Christian Grey, guapo millonario de 27 años, de infancia traumática, controlador y seductor, con un «cuarto rojo del dolor» lleno de fustas, látigos, esposas, cuerdas y otros juguetes. «Yo no hago el amor, yo follo, y duro», advierte a su nueva novia. Ella es Anastasia Steele, Ana, atractiva universitaria de 21 años, virgen y tan inexperta que nunca se ha masturbado, llena de dudas pero rendida a una relación que fluctúa entre el romanticismo, el deseo sexual y el sadomasoquismo (de momento, suave). Es Cincuenta sombras de Grey (Grijalbo / Rosa dels Vents), un innegable fenómeno lúbrico en forma de best-seller erótico de más de 500 páginas escrito por una madre de familia inglesa de 48 años, E. L. James.

CIFRAS ROTUNDAS / Es un vendaval que ha crecido de boca en boca en internet y que llega a España este miércoles tras excitar, en solo tres meses, a 10 millones de estadounidenses y dos millones de británicos -la abrumadora mayoría, lectores de sexo femenino-. Las cifras son rotundas: además de copar las listas de más vendidos del The New York Times, The Washington Post, The Sunday Times y de Amazon, en la última semana ha acaparado en Estados Unidos el 26% de las ventas de ficción.

Es el inicio de una trilogía, cuyo clímax, Cincuenta sombras más oscuras y Cincuenta sombras liberadas, segunda y tercera parte, no se harán esperar (se publicarán el 4 de julio) para garantizar un verano caliente a más de una pareja predispuesta a usarla como viagra literaria. ¿Cuáles son las claves de este éxito erótico?

EL 'BOOM'

3Ericka Leonard James, productora televisiva que vive con su marido e hijos adolescentes en Londres, al principio se parapetaba en el anonimato. Ahora ya está de gira de promoción (el día 18 vendrá a España) y Time la ha nombrado una de las personas más influyentes del año. La trilogía se ha vendido a 40 países y Universal y Focus ya han comprado los derechos cinematográficos (hay quinielas en las redes sociales para ver si serán los actores de Crepúsculo, Robert Pattinson y Kristen Stewart, quienes encarnen a la tórrida pareja). El fenómeno llega al punto de que en EEUU se han creado talleres para parejas que buscan ampliar sus conocimientos sexuales o reavivar la llama de la pasión. Tiene legiones de seguidores en Facebook y Twitter, pero se ha topado ya con el puritanismo estadounidense y ha sido censurada en diversas bibliotecas públicas de Georgia y Wisconsin, que la consideran pornografía.

POR Y PARA MUJERES

3A la autora la llaman la «mamá porno», etiqueta que no comparte Ana Liarás, editora de Grijalbo, que contrató la novela antes de que se convirtiera en un fenómeno que, asegura, creará tendencia. «Es novela romántica, usa sus códigos, cuida la psicología de los peronajes y le añade una explosión de juego erótico de alto voltaje, con detalladas escenas de sexo. El lenguaje no es vulgar ni gratuito y, aunque llame las cosas por su nombre, el tono es elegante», explica. El psicólogo Pere Font, director del Institut d'Estudis de la Sexualitat i la Parella, destaca que está dirigida a mujeres y está escrita por «una mujer, madre de familia, una persona totalmente normal». «Ha tenido la puntería y la sensibilidad de no escribir una novela erótica para todos los públicos -dice-. No es igual la literatura erótica escrita por hombres que por mujeres. Anaïs Nin escribió Delta de Venus como rechazo a la novela erótica hecha por hombres porque decía: 'Las mujeres no somos así. Llegamos a la cama en la página 23 [en la de James hay que esperar algo más], antes de follar hacemos muchas otras cosas, y ellos, si en la página 2 no hay cama, no siguen leyendo».

FANTASÍAS FEMENINAS

3 Nadie mejor que una mujer para saber lo que le gusta a las mujeres. «Hombres y mujeres no tienen las mismas fantasías eróticas, no les excita lo mismo. Hay Playboy en muchos países, pero ¿cuántos Play-

girl?», dice el psicólogo. «Esta novela recrea las fantasías que muchas mujeres no se atreven a confesar en público. La finalidad fundamental y última de la literatura erótica es encender la pasión y el deseo, y quien la compra lo hace pensando en excitarse. Las mujeres tienen un potencial erótico más elevado que los hombres y hoy, con una sexualidad más abierta, hay muchas más predispuestas a consumirla. Si el erotismo tiene sexo es femenino», sentencia.

SADOMASOQUISMO

3En la novela empiezan con lo que el protagonista llama «polvos vainilla», sin artilugios, juguetes eróticos... Pero a Grey le gusta el sadomasoquismo. A los 15 años fue un «sumiso». Ahora le propone a Ana ser su «amo» y afirma: «Es el sumiso el que tiene todo el poder», porque, explica Liarás, «establece los límites que el dominador no puede franquear». Por ello firman un contrato que refleja esos límites pactados por los dos y cuyo objetivo es que «la sumisa explore su sensualidad y sus límites de forma segura, con el debido respeto y miramiento por sus necesidades, sus límites y su bienestar».

Nada más lejos de eventuales objeciones sobre maltrato o humillación de la mujer. «En toda práctica sexual la condición básica es que haya permiso mutuo para jugar -recalca Font-. Si son adultos y consienten, y nadie se hace daño, ni físico ni psicológico, no hay nada que decir. El sexo es un juego de fantasías y la fantasía es libre, no tiene reglas. Hay muchos tipos de sado, uno más duro y otros que tienen más que ver con la estética y la sumisión y la dominación, donde nadie sale herido. Rousseau no se excitaba si las mujeres no le azotaban el trasero». Según el psicólogo, «todas las parafilias son esencialmente masculinas, menos el sadomasoquismo. La sumisión que implica es típica de la mujer, aunque el hombre también fantasee con ella».

LA DISCRECIÓN DEL 'E-BOOK'

3La trilogía nació en internet. La autora, fan de Crepúsculo, escribió una fan fiction (versiones alternativas de series, películas o libros), aunque cualquier parecido con la serie vampírica de Stephenie Meyer es pura fantasía. Luego la vendió a una editorial australiana que la imprimió en papel bajo demanda y la lanzó en versión digital. Cosechó rápidamente más de 250.000 descargas. El anonimato y la discreción que suponen tanto la compra de novela erótica en librerías on line como su lectura en e-books es clave. «Es como un sexshop por correo

-opina Pere Font-. Te ahorras la sonrisa cómplice del dependiente o el toparte con una amiga mientras llevas el libro en la mano. La lectura digital favorece la intimidad».

Las cifras lo apoyan. Según una encuesta del Daily Mail a 1.863 británicos, el 34% admite haber usado e-books

para leer novela erótica (el 57%, para libro juvenil tipo Harry Potter). Las sombras de Grey corroboran los datos de The independent de que el 50% de novela erótica se vende en e-book. Según la editora de Grijalbo, «de los 10 millones vendidos en EEUU, aproximadamente la mitad ha sido en digital».

SALVAR AL CHICO MALO

3 Grey arrastra una infancia con «50 sombras» y Ana sabe que «es un caballero oscuro», al que confía poder «llevar hasta la luz». La autora ahonda en ese tópico, o no, de que a las mujeres les gustan los chicos malos a los que pueden redimir o ayudar. «Siempre es mucho más interesante un chico de pasado oscuro -dice Font-. En una película, un hombre le daba a otro la fórmula infalible para ligar: explicar una infancia difícil. El instinto salvador es algo muy femenino».

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