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NOVEDAD EN EL SALÓN DE LA HISTORIETA DE BARCELONA

ETA llega al cómic

Ramón de España regresa con una historia de amor

ANNA ABELLA
BARCELONA

En la portada de La ola perfecta (EDT) hay un terrorista atado a una silla mientras alguien le apunta a la cabeza, sin embargo la palabra ETA, telón de fondo para esta «historia de amor en un entorno brutal», no aparece en toda esta audaz novela gráfica con la que el escritor y guionista Ramón de España (Barcelona, 1956) regresa al mundo de las viñetas acompañado del trazo en claroscuros de Sagar Forniés (Huesca, 1974).

Ambientada en una reconocible Barcelona y con un pie en Bilbao, un policía vasco cuya mujer murió en un atentado, se enamora de una mujer embarazada de un artista. «Es la España en que vivimos. Aquí, muchos pasan de puntillas sobre el tema de ETA, aunque sí han escrito sobre él Chirbes o Aramburen. En cambio los ingleses tratan del IRA sin problemas», opina el escritor. «Es un tema delicado -apunta Forniés-.

En el cómic hay crítica a ETA pero puede haber gente que lo entienda como apología. Nosotros solo decimos que el problema está ahí». «Pero es más la historia de un amor puro con un punto de chaladura -recalca De España-. El protagonista vive un presente que no le gusta y con un pasado al que le arrastra su suegro, a quien se le ha ido la olla por el dolor e, influido por el alcohol y las drogas, se venga de los aberzales. Debe elegir entre mirar adelante y dejar el espanto atrás».

GENTE DAÑADA / Infelices, deprimidos, obsesionados y con problemas psicológicos y mentales, cada personaje arrastra sus traumas. «Son gente dañada. Sin daño no hay conflicto, ni historia», afirma el escritor. «Pero también hay esperanza y optimismo. Estoy cansado de que me recuerden que la vida es un asco». De ahí el título, que «evoca la ola que nunca llega y que los surfistas siempre esperan». El dibujo de Forniés, especialista en el género negro (Dimas, con Andreu Martín), refleja perfectamente ese equilibrio: «Opté por el claroscuro, con sombras densas para los momentos muy dramáticos y mucha luz para la historia de amor».

Forniés ha mantenido también, adaptándolo al cómic, el ritmo cinematográfico del guion, pues este era un proyecto que De España creó hace unos años para convertirlo en película. «Pero los productores se echaron las manos a la cabeza cuando vieron las referencias a ETA -recuerda este-. Y luego llegó la crisis y, como decía Hugo Pratt, 'los tebeos son el cine de los pobres'. Y ambos son perfectos para reflejar la actualidad. En España hay mucho odio, ETA es una muestra. Es un país cargado de mala leche, solo hay que ver Intereconomía. Falta empatía hacia los muertos de los que no piensan como tú. Mi intención era reflejar esa miseria moral en una ficción».

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