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ADIÓS A UN MAESTRO DE LOS GÉNEROS CLÁSICOS

Muere a los 88 años Arthur Penn, autor de la mítica 'Bonnie and Clyde'

«Trajo a Hollywood la sensibilidad del cine de arte europeo de los 60», destacó Paul Schrader

El director, tres veces candidato al Oscar, falleció en su piso neoyorquino tras sufrir un paro cardiaco

EMILIO LÓPEZ ROMERO / Nueva York

Con su forma de hacer cine cambió para siempre Hollywood. Nacido en Filadelfia hace 88 años, el director Arthur Penn acababa de celebrar su cumpleaños cuando la muerte le sorprendió de forma apacible en su apartamento de Manhattan tras sufrir un paro cardiaco, según confirmó a The New York Times su hijo Mathew.

Hermano de legendario fotógrafo Irving Penn, fue candidato al Oscar tres veces en los sesenta, con El milagro de Ana Sullivan, Bonnie and Clyde y El restaurante de Alicia, pero siempre se le resistió la codiciada estatuilla. Tampoco tuvo suerte en los Globos de Oro, donde optó a un premio por Bonnie and Clyde pero también se quedó a la puerta del éxito.

Quizá su mayor reconocimiento fue haber aportado su granito de arena a la transformación de la industria del cine con un tratamiento revolucionario del sexo y la violencia en la cinta protagonizada por Warren Beatty y Faye Dunaway, que se llevó dos Oscar y que pronto volverá a la gran pantalla con una nueva versión de Martin Scorcese interpretada por Hilary Duff y Kevin Zegers.

SEXO Y REBELDÍA / «Trajo a Hollywood la sensibilidad del cine de arte europeo de los 60 y allanó el camino para una nueva generación de directores que acababan de salir de las escuelas de cine», destacó ayer su amigo Paul Schrader, para quien clásicos de los 70 como Taxi Driver, de Martin Scorsese, o El Padrino, de Francis Ford Coppola, habrían sido «impensables» sin el camino mostrado por Bonnie and Clyde.

Aquel filme, con guión de los debutantes Robert Benton y David Newman, se concibió como un homenaje al estilo rebelde y rompedor de lo mejor del cine francés de la Nouvelle vague, con François Truffaut y Jean-Luc Godard a la cabeza. Hasta entonces nunca se había visto en Hollywood una cinta con la sexualidad y la violencia tan explícitas.

Interesado desde muy joven en el mundo de la actuación y la interpretación, se acercó al método de Stanislavski tras pasar unos años estudiando en Perugia y Florencia. A su regreso a EEUU se formó en el mítico Actors Studio de Nueva York y en Los Ángeles junto a Michael Chekhov, el discípulo rebelde de Stanislavski.

Penn inició su carrera como director haciendo series dramáticas para la televisión en los cincuenta, y terminó dando el salto a la gran pantalla con la película El zurdo, estrenada en 1958 y en la que un entonces joven Paul Newman hizo una genial interpretación desmitificadora de otro legendario bandido estadounidense del siglo XIX, Billy el niño.

Más tarde llegaron otros éxitos como el wéstern Pequeño gran hombre, en la que volvió a repetir con Faye Dunaway, una de sus actrices fetiche, junto a Dustin Hoffman. En los años siguientes dirigió a Gene Hackman en La noche se mueve y a Marlon Brando y Jack Nicholson con Missouri, y su último trabajo fue en la película colectiva Lumière y compañía, estrenada en 1995.

Penn también será recordado por asesorar al joven senador John F. Kennedy en el histórico primer debate televisado en EEUU -del que esta misma semana se cumplieron 50 años-, en el que se enfrentó a Richard Nixon.

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