
Por qué poco se le escapó la victoria al ciclista navarro Pablo Urtasun, en la segunda jornada en la que se fugaba en esta edición del Tour. El corredor del Euskaltel, integrante del cuarteto que anduvo escapado durante prácticamente toda la quinta etapa, resistió hasta los 200 metros finales, justo cuando la última curva conducía a la llegada de Saint Quentin. Allí fue capturado por un pelotón lanzado a 60 kilómetros por hora. Allí se terminaron las ilusiones y quien sabe si la oportunidad de su vida para poder ganar una etapa de la grande boucle.
André Greipel, apodado El Gorila, ciclista que cuenta con muchas simpatías en el pelotón, de los realmente queridos y apreciados por sus compañeros, repitió triunfo. Y esta vez lo hizo ante Mark Cavendish que anduvo menos fino de lo esperado, quizá por culpa de los golpes que se produjo el miércoles a las puertas de Ruán. La jornada, ciertamente, fue demasiado tranquila, ya que no había ni un repecho que alterara la calma en el pelotón. A falta de 3.100 metros se produjo la caída del día en la que se vio envuelto el jersey verde Peter Sagan. Algunos corredores como Alejandro Valverde tuvieron que poner pie a tierra para evitar el accidente y luego esprintar para pillar la cola del pelotón puesto que el incidente se produjo a 100 metros de la zona protegida. En los últimos tres kilómetros se neutralizan los tiempos en el caso de caída.
Este viernes se disputa la sexta etapa, entre la ciudad de Épernay, cuna del champán, y la bellísima Metz, tras 207,5 kilómetros totalmente llanos. Será afortunadamente la última jornada para esprinters antes del primer encuentro con la montaña