
Mark Cavendish encendió este miércoles todas las alarmas del Tour por una espectacular caída que se produjo a poco más de dos kilómetros para que finalizara la cuarta etapa de la ronda francesa del 2012.
Cuando el pelotón se disponía a entrar en la ciudad de Rouen, capital de la Alta Romandía, a orillas del Sena, el británico y su lanzador Eisel se estamparon por el suelo arrastrando tras de sí a varios contrincantes y partiendo el grupo en mil pedazos, aunque por cuestiones reglamentarias (los cortes por caída no cuentan en tiempo si se producen a menos de tres kilómetros de la llegada) todos llegaron empatados a la línea de llegada.
El accidente de Cavendish dejó el esprint sin un dueño claro con lo que se aprovecharon otros corredores que normalmente se clasifican a la estela del ciclista inglés. Uno de ellos, el alemán André Greipel, se anotó la victoria por delante del super veterano y antaño gran astro de las llegadas masivas Alessandro Petacchi. Ningún corredor español se vio comprometido por la caída, al igual que la totalidad de las figuras que aspiran a pelear por la victoria en París. Asimismo, Fabian Cancellara conservó el jersey amarillo sin problema alguno, en una etapa que fue más tranquila de lo habitual hasta que se cayó Cavendish. Mañana, quinta etapa, de 196,5 kilómetros entre las ciudades de Rouen y Saint Quentin.