Segunda victoria de Peter Sagan. Segunda exhibición del corredor eslovaco. Segundo éxito de la perla del Liquigas. No ha tenido rival en la llegada en cuesta de Boulogne sur Mer, en las orillas del Canal de la Mancha en una tarde lluviosa, en una tercera etapa del Tour accidentada por las caídas y en la que Fabian Cancellara, en una ronda francesa sin bonificaciones, ha mantenido el jersey amarillo de líder.
Espectacular ha sido el esprint, la llegada lanzada, la cuesta de 700 metros, en un duelo por la etapa del que no pudo participar Alejandro Valverde. A dos kilómetros de la llegada, en una contracurva, había una rotonda que no estaba excesivamente bien señalizada, el ciclista murciano se fue recto hacia el jardín del cruce y frenó lo justo para no caer, aunque ya perdió la cabeza del pelotón. El esfuerzo solo lo recompensó en no perder tiempo, en una jornada en la que la otra gran figura española que lucha por la general de la prueba, Samuel Sánchez, cruzó la línea de llegada en octava posición.
La tercera etapa ha estado marcada por las caídas que han provocado abandonos como el de José Joaquín Rojas, del Movistar, que acudió al Tour para luchar por el jersey verde y ayudar a Valverde en las etapas llanas. La clavícula se le lastimó al caer lo que compromete su participación en los Juegos de Londres (el campeón de España Fran Ventoso es el reserva). También ha dejado la prueba uno de los gregarios importantes de Bradley Wiggins, el bielorruso Kanstantin Sivtsov. Mañana, la cuarta etapa, Abbeville-Rouen, de 214,5 kilómetros, una llamada a un nuevo duelo entre Sagan y Cavendish con la esperanza de que Óscar Freire pueda abrirse camino en el esprint, al contrario de lo que le sucedió el lunes en la despedida de Bélgica.