Terrassa inauguró este domingo el espacio "Memorial de la Riada", un monumento que consta de cuatro piezas de acero situadas en una zona verde y que rememoran los trágicos hechos de septiembre del 62 en recuerdo de tres valores que tomaron especial significado en aquel momento: solidaridad, asociación y voluntariado.
El alcalde Pere Navarro, este domingo inspeccionando el monolito a Joaquín Soler Serrano. AYUNTAMIENTO DE TERRASSA
La instalación cuenta con un monolito dedicado a Joaquín Soler Serrano, un homenaje de Terrassa a este radiofonista que, desde Radio Barcelona, hizo un programa especial y sin interrupción de solidaridad con las poblaciones que sufrieron los efectos de las riadas en el Vallès. Su figura fue glosada por el secretario del Col·legi de Periodistes de Catalunya y reconocido profesional de la radio, Enric Frigola.
El acto lo presidió el alcalde de Terrassa, Pere Navarro, acompañado por varios representantes de la Corporación Local y numerosos vecinos. La cita incluyó también un homenaje al movimiento vecinal nacido en la ciudad después de la tragedia con la entrega de una placa conmemorativa al líder vecinal Pablo Gómez.
Pere Navarro afirmó en el transcurso del acto que la conmemoración de los 50 años de las riadas, donde murieron 327 personas, debe servir para "denunciar un modelo de ciudad de la época, donde la especulación y la falta de planificación contribuyeron a la tragedia".
Navarro reivindicó también la solidaridad que se produjo dentro de la ciudad y la que vino de fuera, y reivindicó el papel de los medios de comunicación como transmisores de lo que estaba pasando. “Esta tragedia nos enseñó la lección de no volver a repetir los errores y la de continuar trabajar juntos para que esto no se vuelva a repetir", comentó a modo de conclusión.