Los grupos de la oposición en Terrassa, Convergència i Unió y el Partit Popular, con nueve y cuatro asientos respectivamente en el salón de plenos, no dan ninguna sorpresa a la hora de valorar el anunciado relevo al frente de la alcaldía de la ciudad. Un cambio de caras que aún tardará en materializarse, dado que la intención del actual alcalde Pere Navarro es dejar el cargo la mañana después de las elecciones al Parlament, a las cuales concurre como candidato del Partit dels Socialistes de Catalunya. Terrassa, pues, tendrá nuevo alcalde -Jordi Ballart- ya en diciembre.
El jefe de la oposición en Terrassa y secretario de organización catalán de CDC, Josep Rull. ALBERT OLIVÉ | EFE
Josep Rull, al frente del grupo municipal de CiU, lamenta que, por segunda vez, la alcaldía de Terrassa no la decidan los tarrasenses sino “un despacho de la calle Nicaragua de Barcelona”, en referencia a la sede central de los socialistas catalanes y al proceso seguido en 2002 entre Manuel Royes y Pere Navarro.
Eso no quita que entienda los motivos del relevo: “Compatibilizar las dos funciones es difícil. Parece lógico que haga un paso atrás”. Según el líder nacionalista, en realidad, la pregunta es porqué no se hace antes el relevo: “Si dice que no puede hacer 24 horas de candidato y 24 de alcalde, por qué no cesa ya de forma inmediata? Terrassa se queda sin alcalde durante 50 días”, zanja. Rull cree que, durante este periodo interino, Navarro usará la figura de alcalde para tener más plataformas donde lanzar su discurso.
En la misma línea se manifiesta Gabriel Turmo, el líder municipal del PP, el cual recuerda que el relevo tendrá lugar en el momento crucial del año en un Ayuntamiento, cuando tiene lugar el proceso de elaboración de los presupuestos municipales del ejercicio siguiente: “Además de todo eso, solo para poder hacer el relevo tendrán que hacerse dos plenos municipales extraordinarios”, recuerda.
Al igual que CiU, el PP entiende que el relevo era necesario porque aunque los dos cargos -primer secretario PSC y alcaldía- conceptualmente son compatibles, funcionalmente requieren demasiada atención como para que una misma persona los pueda compatibilizar correctamente. “Pero también hay que recordar que sólo un año y medio después de las últimas elecciones, Terrassa cambiará de alcalde. Eso es una mala noticia”.
Pero además Turmo va un poco más allá en sus críticas y hace parte de ellas al president Mas: “Terrassa se ve doblemente golpeada por esta convocatoria electoral irresponsable y partidista que ha hecho el president Mas. Primero porque esto genera parálisis a nivel catalán y por tanto también a nivel municipal y en segundo lugar porque ha abierto el proceso de relevo del actual alcalde de la ciudad”, apunta.
El otro motivo de queja es por como formalmente se ha planteado la sustitución de Pere Navarro. “Es inaudito que el anuncio de qué será Jordi Ballart quien lo sustituya se haga no en el pleno municipal sino en la sede del PSC. Es obvio que estamos ante una gestión electoralista del proceso”, apunta con dureza Josep Rull. Es más; la escenificación del relevo expresa, según él, precisamente la visión patrimonial que tiene el PSC local de Terrassa. “Hubo un pleno hace cinco días y no dijo nada de nada. A mi llegó a negarme que fuera a dimitir”, recuerda Rull, el cual ya mencionó este episodio en su perfil de Twitter.
Por su parte, Gabriel Turmo del PP, cree también que el alcalde Navarro debería haber dado la cara. “Todo se ha hecho dentro del PSC. El actual alcalde tendría que haber dado la cara ante los tarrasenses en un pleno, por ejemplo. O convocando una rueda de prensa. Estas dos hubiesen sido buenas formas de comunicar el relevo. Se prima el partido; el gobierno va después”, critica Turmo.
En todo caso, Gabriel Turmo formula una petición al equipo de gobierno: “Sobretodo que Terrassa no se pare mientras dura esta situación extraña que vivimos, de una cierta bicefalia”. Y insiste en la posibilidad de llegar a un pacto de ciudad en relación a las políticas de promoción económica y servicios sociales, los dos aspectos que más preocuparan a los populares.
Por lo que se refiere al que con toda probabilidad será el sucesor de Navarro, Jordi Ballart, el convergente Josep Rull le describe como un digno adversario y con capacidad intelectual, pero también le critica por tener un discurso muy ideologizado: “Ha sido la persona del PSC más dura a la hora de afrontar la confrontación. Hay que cambiar de actitud 180 grados”. El líder nacionalista recuerda que en plena crisis económica, hace falte un alcalde que “lidere mucho, alguien con mucha capacidad de diálogo. En Ballart, de momento no hemos encontrado ese perfil”.
Desde las filas populares, Gabriel Turmo reconoce a Jordi Ballart una buena formación y “muy buenas intenciones. Le tomamos la palabra de muchas de las muchas cosas que ha dicho estos días”.