Ferran Monegal
Momento televisivo que nos ha producido en casa rabia, sonrojo, vergüenza e indignación. Ocurrió en la madrugada de ayer, cuando en El gran debate (T-5) conectaron con Girona, y entrevistaron a Nuria Manzanares. Hace exactamente 25 años, en el atentado de Hipercor, los terroristas asesinaron a su hija Silvia, de 13 años, a su hijo Jordi ,de 9, y a su hermana Mercedes, de 30. La declaración de Nuria ha sido un golpe que no olvidaremos. La tragedia que ha evocado, rota y deshecha, ese calvario que comenzó 25 años atrás, cuando ella y su esposo buscaban desesperadamente a sus hijos y hermana por los hospitales de Barcelona. El desgarro insoportable de encontrarlos asesinados. Y lo que ha venido luego, que nos ha dejado estupefactos: las autoridades no consideran víctimas del terrorismo a Nuria y a su esposo. Jordi González, su entrevistador, solo pudo balbucear: «Nuria, yo me gano la vida hablando, pero ahora no sé qué decir». Efectivamente, todos nos hemos quedado mudos ante este testimonio. Más de 25 años teniendo que soportar la carga añadida de una vergonzosa decisión, de la que son responsables no solo los políticos del Gobierno central de aquella época, sino todos los que han venido después, y también los sucesivos gobiernos de la Generalitat, que han permitido una infamia como ésta. Este caso de Nuria y de su esposo no es el único. Buen servicio el que ha realizado El gran debate. La tele nos ha hecho tomar conciencia de una canallada que a la inmensa mayoría nos ha llenado de indignación y vergüenza.
Por Ferran Monegal TELE 5
Información publicada en la página 74 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 25 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
IÑAKI & ÉVOLE .- Del encuentro entre Iñaki Gabilondo y Jordi Évole en Canal+ quisiera resaltar dos momentos. Primero, el reconocimiento a la extraordinaria mutación, progresión, llámenle como quieran, de Jordi Évole: comenzó siendo un Jaimito Follonero cuyo único objeto era hacer una gaseosa de risas y de humor, y ha acabado enseñándonos a todos -a la audiencia y a los entrevistados- que es un periodista con una extraordinaria capacidad de penetración, quirúrgica y terapéutica, en la actualidad más ardiente. Y en segundo lugar, quiero destacar ese momento en que Évole advirtió: «Iñaki, no podemos seguir convertidos en soldados de los grandes grupos mediáticos. Basta de ser soldaditos, Iñaki, basta». ¡Ahh! Qué dibujo más exacto de lo que se ha convertido hoy nuestra profesión.