Ferran Monegal
Al igual que en McDonald's y en Burguer King colocan siempre una foto enmarcada distinguiendo a alguno de sus trabajadores con el rótulo El empleado del mes, también Tele 5 debería distinguir como empleado del año a Jorge Javier Vázquez y poner una fotito suya al lado de la mosca de la cadena permanentemente insertada. Porque la dedicación de este muchacho es bárbara. En los últimos tiempos le hemos visto presentar, de forma casi simultánea, Supervivientes, Acorralados, Sálvame diario, Sálvame Deluxe, Campanadas de Fin de Año... ¡Ah! Este abnegado trabajador demuestra una gran aplicación. Su mimetismo con la carne picada típica de esta hamburguesería es admirable. Ahora mismo le ha caído otro encargo, que estrenó la pasada madrugada. Se llama Hay una cosa que te quiero decir. Consiste en captar a criaturas torturadas que quieren, que necesitan, que anhelan reencontrarse con alguien -un pariente, un amigo, un viejo amor...-, y el morbo radica en ver lo que hace la persona requerida, la criatura que recibe la petición de reencuentro. Los casos se seleccionan con pinzas. Alternan la risa y el drama descarnado. O sea, primero nos divierten y luego nos espantan. Por ejemplo, fue cómico el caso de una madura dama que quería volver a reencontrarse con un pollastre que tuvo de novio hace 40 años. Quería reavivar las brasas de aquella pasión encabritante. Y claro, aquel pimpollo de antaño -hoy casi anciano- se presentó con su señora esposa, y el cachondeo fue extraordinario. Y una vez reídos, ¡patapam!, el espeluznante caso de dos hermanos -dos zíngaros, según Vázquez-, uno de los cuales relató con prosa escalofriante: «Yo me escapé. Recibí palizas. Vi abortar a mi madre de los golpes que le daba mi padre. Me obligaban a pedir dinero para que luego se emborrachase el gitano», y el programa iba dejando, casi con delectación, que aquella miseria fuese impregnando el aire.
El billete de Ferrán Monegal
Información publicada en la página 78 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 26 de abril de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Todo esto -forma, estética, escenografía y formato incluidos- ya lo hizo hace exactamente diez años Isabel Gemio en A-3 TV bajo el nombre de Hay una carta para ti. Ella lo hacía más suave. Ahora en T-5 incrustan esos casos de morbo canalla, imitando aquellos cafres planteamientos que de vez en cuando construían en El diario de Patricia Gaztañaga, afortunadamente retirado hace ya cuatro años. O sea, que al virtuoso empleado le toca defender ahora una idea antigua y vieja. Yo diría que tan agotadora como agotada.