Lo peor no es que a alguien del programa Bestiari il·lustrat se le ocurriese la original idea de jugar a disparar contra personajes conocidos -entre ellos, el Rey-, sin que nadie del equipo del espacio de El 33 plantease la duda razonable de dónde está el límite; lo más grave es que ningún responsable de Televisió de Catalunya (TVC) se enteró del contenido hasta que se emitió, el pasado martes por la noche. Estas desafortunadas imágenes, que han provocado una fuerte polémica y críticas, han puesto en evidencia el descontrol que existe en la televisión autonómica catalana con respecto a sus propios contenidos. Tal como reconocía la propia dirección de TVC en una nota publicada el miércoles por la noche -en la que también anunciaba la dimisión de la directora del espacio, Mai Balaguer-, «para evitar situaciones no deseadas como esta, TVC revisará las medidas de control ya existentes sobre todos sus contenidos».
Información publicada en la página 68 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 12 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El cese fulminante de la directora de Bestiari il·lustrat centra la responsabilidad en Balaguer, aunque en esta polémica la responsabilidad es tanto de la dirección de TV-3 como del equipo del programa que, de alguna manera, sabía que la emisión traería cola. Así, la presentadora del espacio, Bibiana Ballbè, escribió el pasado lunes una nota a través de su cuenta de Twitter: «Demà, el @bestiari portarà cua». Parece curioso que, con este aviso en las redes sociales 24 horas antes de la emisión, en TVC no hubiese nadie que se enterase y se preocupase en saber qué es lo que traería cola. También resulta curioso que, ante la evidencia de saber perfectamente que habría polémico, Ballbè siga en Bestiari il.lustrat.
En el plano político, el Govern se apresuró ayer a censurar las imágenes, en las que el escritor Jair Domínguez dispara contra una diana con las caras del Rey, Fèlix Millet y el periodista Salvador Sostres, entre otros personajes. El portavoz del Ejecutivo catalán, Francesc Homs, reprobó el contenido por sus «alusiones directas y explícitas a la violencia». Tras aplaudir la «inmediata reacción» de TVC, Homs destacó que «ni en broma» se puede considerar la violencia como una opción.
ACTUACIÓN DEL CAC / Por parte del Gobierno central, se pronunció la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, quien abogó por que las teles públicas fomenten la «convivencia cívica» y sugirió al Consell de l'Audiovisual de Catalunya (CAC) que investigue la emisión. Desconocía que el organismo ya se había puesto manos a la obra. Fuentes del CAC señalaron que el contenido de Bestiari il·lustrat no es propio de una televisión como TV-3, y por ello pedirá explicaciones a la dirección. Estas fuentes también destacaron la celeridad en la reacción de TVC al retirar el contenido de la web y aceptar la dimisión de la directora.
En la misma rueda de prensa que la vicepresidenta, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, no quiso comentar si las imágenes en cuestión son constitutivas de algún delito. «Pronunciarse en abstracto no es correcto en ningún caso y menos por una materia que afecta al derecho penal», explicó Ruiz-Gallardón, para añadir que a quien le corresponde esta tarea es a la fiscalía.
El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, calificó de «intolerables» emisiones de este tipo. «Cuánto daño nos hace este frikismo», añadió en su Twitter.
El polémico programa tuvo una audiencia el martes de unas 20.000 personas (0,8% de cuota).