La presentadora de Espejo público, Susanna Griso, despide hoy (9.00 horas) en Antena 3 la temporada con una «ilusión» cumplida: haber superado por fin a la reina de las mañanas de Tele 5, Ana Rosa Quintana. «Es algo que, por el prurito profesional, me hacía mucha ilusión», confesó ayer a este diario. La periodista catalana cerró el pasado junio con una cuota media de audiencia del 16,1%, frente al 15,7% de su máxima rival.
Información publicada en la página 77 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 13 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Este no es el primer mes en que Griso logra destronar a la responsable de El programa de Ana Rosa: «Es verdad que desde enero hemos sido líderes todos los meses, excepto en el que coincidió con la final de Gran hermano». Esa buena racha ha permitido al magacín de A-3 acabar la temporada con un 15,4% de media, 2,2% más que el año pasado, y con puntas como la entrevista a los McCain, en octubre, que logró un 19,8%. En cambio, el programa de Quintana ha sufrido un progresivo retroceso.
La satisfacción de Griso tiene mucho que ver con su condición de periodista. «Nuestro programa siempre ha hecho una apuesta muy informativa, porque era el único magacín matinal que durante tres horas se dedicaba a la información: eso era extraño en las mañanas, donde primero había una tertulia política y luego entraban los magacines clásicos», aseguró. Pero los buenos resultados de esa primera parte eran insuficientes: «Nos faltaba dar el salto en el resto del programa y liderar las tres horas: eso es lo que ha pasado».
El hecho de que la información «haya ganado peso en un año tan convulso» como este ha terminado por decantar la balanza. «Creo sinceramente que la situación de emergencia que vive el país nos ha beneficiado: antes la gente pedía más realitiy shows y más corazón, mientras que ahora demanda información», comentó Griso, antes de confesar que había decidido aplazar siete días sus vacaciones para poder cubrir esta semana tan decisiva. En cambio, Quintana dejó su programa el pasado viernes. «Cada uno decide sus vacaciones como quiere y yo no me meto en lo que hacen los demás», advirtió. La cosa está tan caliente que Griso estará alerta: «No me voy muy lejos por lo que pueda pasar».