A Tele 5 no solo le caen las multas por demandas de personajes famosos, sino también por sus peculiares estrategias para aprovechar al máximo los ingresos publicitarios, fórmulas que a veces son ilegales. Y así lo ha considerado el Tribunal Supremo, quee ha confirmado una condena impuesta a cadena de Mediaset, que deberá pagar una multa de 470.000 euros por anunciar de forma encubierta el complejo residencial de Marina d'Or en cinco capítulos de la serie Yo soy Bea, emitidos en el año 2007.
Los magistrados de la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, presididos por Pedro José Yagüe Gil, han desestimado el recurso interpuesto por Tele 5 y han confirmado la sanción de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información del Ministerio de Industria. Tele 5 alegó que no percibió remuneración alguna por parte de Marina d'Or, y señaló que el "emplazamiento de producto es una práctica habitual en el sector audiovisual". Los magistrados del Supremo rechazan este argumento e indican en la sentencia hecha pública que hubo "una publicidad encubierta y no una presentación de producto".
"La presentación no clara y directa sino encubierta del producto, lejos de privar importancia a las infracciones, por minorar el daño a los consumidores, tiene el efecto de acendrarlo, pues colabora de manera decisiva a que esa forma oculta de presentación del producto sea idónea para producir error en los mismos", indica la resolución del Alto Tribunal, que señala además que Tele 5 "tenía el control --el dominio pleno-- del hecho en la presentación de la serie proyectada en su cadena", y asegura que "es claro que la inclusión de publicidad encubierta en la serie ayuda a la financiación de la obra para la productora".