La Sexta lanzó ayer un órdago en toda regla al descartar la fusión con Antena 3 y anunciar que seguirá su camino en solitario. Con un ojo puesto en el Gobierno y el otro dirigido hacia la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), la cadena privada dejó claro a través de un comunicado que no piensa asumir las duras condiciones impuestas por ese organismo de control, con lo que renuncia al proyecto de integración bajo esos requisitos. En coherencia con esa postura, nombró ayer nuevo director general de Publiseis a Alejandro Martínez, que sustituirá a Giovanni Rier al frente de la división pulicitaria de la empresa.
Información publicada en la página 53 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 27 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La cadena dirigida por José Miguel Contreras aprovechó la nota de comunicación del nombramiento para deslizar dos expresiones cargadas de intención. En la primera se habla de que Martínez «asume el reto de relanzar la compañía en esta nueva etapa de La Sexta en solitario». Y a continuación se añade la siguiente coletilla: «una vez descartado el proceso de fusión con otros operadores». La cadena ha iniciado ya contactos con los anunciantes para mantener su funcionamiento como hasta ahora. Las firmas publicitarias se han mostrado siempre muy críticas con la fusión por el riesgo de que se generara un duopolio en el mercado audiovisual.
CONDICIÓN INACEPTABLE / La resolución de la CNC impone severas restricciones a la absorción de La Sexta por Antena 3. Hay una, sobre todo, que molesta especialmente a los protagonistas de la operación: la obligación de explotar la publicidad de forma separada por los dos grandes canales del grupo fusionado. «La gente no se debe sorprender por esta nota, porque ya advertimos de que con estas condiciones no hay fusión», señalaron a este diario fuentes de La Sexta. «Mientras no haya cambios, y más después de ver que la CNC se muestra inflexible y mantiene las condiciones, tenemos que seguir trabajando en un escenario de no fusión, porque no nos queda otra opción que seguir adelante», explicaron.
Esa incertidumbre les empuja a «preparar la programación de septiembre, retomar la política comercial y salir a la calle a vender publicidad», ya que sin esos ingresos «no se puede sobrevivir». «Nadie se extraña de que Antena 3 siga preparando series y programas: ¡pues lo mismo hacemos nosotros!», sentenciaron.
La pelota está ahora en el tejado del ministro de Economía, Luis de Guindos, que antes del 31 de julio deberá confirmar la resolución de la CNC o elevar el asunto al Consejo de Ministros para que lo estudie y tome una decisión definitiva. Si esta no les convence, La Sexta y Antena 3 podrían recurrir ante la Audiencia Nacional en el plazo de dos meses, pero se adentrarían en unos vericuetos judiciales que retrasarían peligrosamente la operación. Por eso confían en que el Ejecutivo suavice las condiciones y no haga necesaria la enojosa vía de los tribunales.