En Cuenca hay una autoescuela a la que acuden en manada los famosos para sacarse el carnet de conducir en 15 días. La Sexta quería saber lo que se esconde detrás de ese supuesto chollo y se fue allí con los cantantes Falete y Soraya, la actriz Ana Fernández (Los protegidos), el humorista Agustín Jiménez y el showman Rafa Méndez. El resultado se verá a partir de esta noche en Famosos al volante (21.25 horas), docu-reality en el que se muestra, con humor, las vicisitudes por las que pasan estas caras conocidas para hacerse con el preciado permiso.
El cantante Falete, junto a uno de los coches de la 'autoescuela de los famosos', donde se ha sacado el carnet. LA SEXTA
Información publicada en la página 77 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 04 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Por la autoescuela San Cristóbal han desfilado ya 160 famosos (Paco León, Hugo Silva, Amaia Salamanca, Feliciano López, Elena Furiase, Cayetano Rivera, Bibiana Fernández, Tamara Falcó...), atraídos por unos números incontestables: el porcentaje medio de aprobados roza el 96%. Eso es lo que dice su director, Rafael Lozano, quien ha inventado un sistema revolucionario que lleva dando frutos 20 años. «Es un método intensivo basado en la psicología y en la integración en grupos durante 15 días», explica. Algo así como un Gran hermano en busca de un maletín con el carnet de conducir dentro.
DEBUT TELEVISIVO / La productora La Competencia se estrena en televisión con este espacio de telerrealidad de cuatro capítulos que, como advierte el productor ejecutivo Joaquín Zamora, «es muy para La Sexta». «El método se basa en la curiosa personalidad de Rafa Lozano, que parece que ha hecho televisión toda la vida, a pesar de ser la primera vez que aparece en pantalla», avisa.
Los cinco alumnos de esta llamada autoescuela de los famosos confiesan que han tenido que sudar tinta. «No había estudiado tanto en toda mi vida: muchos días me quedaba hasta las cinco de la madrugada», recuerda Ana Fernández antes de que su colega Falete, con el que ha hecho muy buenas migas, desvele uno de sus pecados inconfesables: «Lo peor era despertarnos a las siete de la mañana, porque yo, a esa hora, no me había levantado ni para ir a cobrar al banco». Soraya muestra el lado amargo del programa: «La gente va a sufrir con nosotros, porque también lloramos y no todos aprueban».