El controvertido Sálvame, que presenta cada tarde Jorge Javier Vázquez en Tele 5, tiene el dudoso honor de ser líder absoluto en el número de quejas de los espectadores, según el último informe del Código de Autorregulación sobre Contenidos Televisivos. Por cadenas, también es T-5 líder en el número protestas. Según el estudio, realizado entre marzo del 2011 y marzo del 2012, las quejas sobre la programación remitidas por los espectadores (a la web www.tvin fancia.es) se han concretado en 67 reclamaciones. De estas, 40 se refieren a contenidos emitidos por T-5,13 a A-3, y el resto se reparten entre Neox (7), La Sexta (3), La Siete (2), La Sexta 3 (1) y Cuatro (1).
Imagen de una de las ediciones de 'Sálvame', de Tele 5, con su presentador, Jorge Javier Vázquez (izquierda). ARCHIVO
Información publicada en la página 69 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 11 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Destaca sobremanera que las 40 reclamaciones referidas a Tele 5 sean todas por contenidos de Sálvame, y las 13 de Antena 3, al no menos polémico espacio El diario (aunque ya no se emite). Le siguen la gamberra serie de dibujos animados Shin Chan (de Neox, con 6), Lo mejor de laSexta (2) y, con una cada una, la telecomedia Dos hombres y medio (Neox), Resistiré ¿vale? (La Siete), la serie de animación para adultos South Park (La Siete), la película El cabo del terror (La Sexta 3), Tonterías las justas (Cuatro) y Sé lo que hicisteis (laSexta).
De todas las quejas, el comité (formado por las propias teles) solo ha aceptado seis, considerando que existían en esos casos motivos que desaconsejaban la emisión del contenido reclamado. Cuatro se refieren a Sálvame, y dos, a El diario. El motivo de reclamación más común es el comportamiento social inadecuado de protagonistas o invitados.
El informe ha provocado las quejas de La Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) y la Agrupación de Telespectadores y Radioyentes (ATR), que piden renovar el modelo de autorregulación televisiva por su «decadencia e ineficacia». La AUC cree que para la minoría de espectadores que conoce la existencia del código, «este ha ido perdiendo su credibilidad», ante «la imposibilidad de lograr que determinados programas, claramente inadecuados para los menores, dejen de emitirse en horario de protección».