tú y yo somos tres

Isabel, Fernando y la amante

Viernes, 2 de noviembre - 00:00h.

Glorioso momento el que acaba de suceder en la serie Isabel (TVE-1): Isabel de Castilla por fin ha conocido a Fernando de Aragón, con quien se va a desposar. ¡Ahh! Qué filigrana de situaciones y de instantes la que han conseguido los guionistas, y los intérpretes, alrededor de ese encuentro tan esperado. Lo han adornado con una salsa sensacional. En particular, el papel de la amante de Fernando, la hermosa Aldonza Roig de Iborra y Alemany, catalana de Cervera y madre de un hijo bastardo que llegó a Arzobispo de Zaragoza, si no recuerdo mal. Esta dama (interpretada por la actriz Blanca Espino) le dice a Fernando mientras retozan en pelotas en la cama: «Isabel es muy religiosa, es muy beata, y es virgen. Probablemente es poco sensual. ¡Pero tiene carácter!». O sea que Aldonza demuestra gran inteligencia: no puede luchar contra un regio matrimonio pactado, pero persuadiendo a Fernando de la escasa sensualidad de Isabel, ella al menos se asegura su papel de tórrida e insustituible amante. Paralela a esta conversación en la cama, la serie nos muestra, con estupenda y oportuna intención, a una Isabel zozobrante y asustada. Sabe que se tiene que casar, y su desasosiego es grande. Y fiel a su religiosidad, se acerca a su confesor en busca de consejos que puedan consolarla. El diálogo es impagable. «Temo la consumación, padre. La sola idea de compartir el lecho, de dejar que un hombre haga conmigo... Solo de pensarlo me resulta insoportable» exclama, turbada. Y el mosén contesta: «Hija, os deberéis a vuestro esposo. Seréis su mujer, y no debéis negarle el uso del matrimonio tantas veces como os lo requiera». ¡Ahh! Que decepcionante experiencia la de la bendita Isabel: se sumerge en la confesión buscando tranquilizarse, y resulta que sale del confesionario aún más horrorizada que antes.

Llegados a este punto nos ha entrado en casa una gran curiosidad: ¿cómo resolverá esta serie la primera relación sexual entre Isabel y Fernando? Supone nuestro canario flauta Papitu que ocurrirá la próxima semana, y nos asegura que una escena de este tipo, ambos en la alcoba, intentando machihembrarse, no nos la ahorrarán. Será para mojar pan. Pero hemos visto al final del capítulo de esta semana, cuando por fin ambos son presentados, que a Isabel le brillan los ojos de manera especial. O sea que el pollastre aragonés le agrada. ¡Ahh! La bella Aldonza debe estar muy mosqueada.