El espacio 'Salvados', que presenta Jordi Évole, ha recuperado este domingo su formato habitual tras el atípico programa de la semana pasada, que tuvo al 'president' Artur Mas como protagonista. En este, los protagonistas han sido los ciudadanos 'desobedientes', y el 'hashtag' homónimo ya era 'trending topic' sin haber terminado la emisión.
Jordi Évole ha viajado incluso a Irlanda para localizar a ciudadanos descontentos y desobedientes. En este país, también duramente castigado por la burbuja inmobiliaria, ha podido constatar que entre el 35% y el 52% de la población se niega a pagar un nuevo impuesto sobre la vivienda que ha instaurado el Gobierno, ya que saben que va destinado a pagar la deuda de los bancos. También ha acompañado a Manolo, un prejubilado, a la farmacia, para que muestre lo que hay que hacer para no pagar el euro por receta que se paga en Catalunya.
El periodista Ignacio Ramonet ha respondido a sus preguntas que la desobediencia civil es un acto colectivo de rechazo a una legalidad que es ilegítima, como sucedió tiempo atras con la esclavitud, y que no entiende de derechas o izquierdas. Para él, la gente en España aún no es consciente de que el Estado del bienestar se ha desmontado definitivamente.
Otro de los entrevistados, Pedro Núñez Morgades, exdelegado del Gobierno del PP en Madrid, no tiene dudas de que Juan Manuel Sánchez Gordillo, el sindicalista que llenada carritos de alimentos sin pagarlos, es un delincuente. En cambio, justificó el indulto concedido a numerosos condenados del PP por casos de corrupción. Durante la entrevista, Jordi Évole telefoneó a Jordi Torres, promotor de la campaña 'No vull pagar', mientras se negaba a abonar un peaje de autopista. Pedro Núñez, que cayó en constantes contradicciones, lo tachó de inaceptable y dijo que actitudes así conducen a la anarquía. pero también justificó la campaña de Esperanza Aguirre contra la subida del IVA de Zapatero.
El juez Santiago Vidal, que juzgó años atrás a entre 100 y 150 insumisos al servicio militar sin condenar a ninguno, aseguró que actualmente no existe en España la separación de poderes, y que es más rápida la actuación contra los hurtos en supermercados que ante los grandes delitos financieros o de corrución política. también se mostró convencido de que la desobediencia civil terminará obligando a modificar la ley hipotecaria e instaurar la dación en pago.