tú y yo somos tres

'Spanish Chinatown'

Lunes, 22 de octubre - 00:00h.

El llamado caso Emperador también está provocando una gran excitación televisiva. El tema es atractivo, es indiscutible. En El gran debate (Tele 5) abordaron el asunto e invitaron al representante de los empresarios chinos en España. Este caballero se enfadó mucho. Considera que los medios de comunicación están criminalizando a todos los chinos que hay aquí, asimilándolos al inculpado Gao Ping. Hombre, es verdad que hay una prudente máxima que en estos casos siempre debería seguirse: no tomar nunca la parte por el todo. Pero en el transcurso del debate a veces parecía que lo que en realidad le molestaba es que en España se esté hablando del asunto. O sea, daba la sensación de que prefería el silencio en lugar de la información. Efectivamente, esa es la política que suele imponerse en China. Afortunadamente, aquí todavía no estamos amordazados del todo. Por ahora.

EL SALOBRAL .- Sigamos con el derecho a la información. En este mismo programa de Tele 5 también nos ofrecieron sucesivas conexiones con El Salobral (Albacete). Un equipo de El gran debate se desplazó hasta allí para contarnos la última hora del doble asesinato ocurrido en ese lugar. Sin demérito de este equipo del programa desplazado, me pregunto ¿por qué no se hicieron cargo de esta información los servicios informativos de Tele 5?

FINANCIANDO A WYOMING .- Despatarrante advertencia de Xavier Horcajo en El gato al agua, programa estrella de la acreditada caverna Intereconomía TV: «Quien compra La Razón le está pagando el sueldo a Wyoming, a Ferreras, al Follonero y a toda la peña. ¡Que lo sepan ustedes!». ¡Ahh! Se horrorizaba la criatura de que un mismo grupo multimedios pueda tener un diario como La Razón y una cadena como La Sexta, que ideológicamente están en las antípodas. Más aún: se le abrían las carnes solo de pensar que el mismo grupo edita L'Osservatore Romano y Play Boy. O sea, hay que imponer el pensamiento único en los grupos. Todos de uniforme y en la trinchera sumergidos. Por ejemplo: un editor que publique las memorias de Fraga, según este pintoresco criterio, no puede editar las memorias de Carrillo. Cabe pensar, no obstante, que este mensaje que nos lanzan es porque están hasta el gorro de que La Razón sea todavía más de derechas que La Gaceta de Intereconomía. Eso reconcome mucho.