Ferran Monegal
El último posturismo de Pablo Motos (El hormiguero, A-3 TV) ha consistido en dejarse maquillar en el plató por la top model Heidi Klum. Ha quedado francamente guapo. Ha logrado llenar el hueco, la distancia estética que separa a Lady Gaga de Carmen de Mairena. Ha sido un gran trabajo de la top model transformada en maquilladora. Rizador de pestañas, sombra de ojos, rimmel, pintalabios, colorete... Y todo, absolutamente todo, de la marca Astor, que es la empresa para la que trabaja la espectacular muchacha. O sea, que Motos sigue triunfando aplicando a rajatabla esa técnica llamada branded entertainment, y también advertainment, que consiste en transformar el entretenimiento en publicidad, y viceversa. ¡Ah! Parece un arte televisivo novedoso. Pero es viejo. En los años 30 el dibujante Max Fleischer, padre de aquella sensacional criatura animada llamada Betty Boop, fue contratado para que ideara un personaje que incrementase la venta de espinacas en EEUU. Y usó a Popeye. Lo que hace Motos es una variante de aquella estrategia: ha creado un programa cuyo objeto es montar cada día un show sobre algún producto para aumentar las ventas. O sea, la publicidad es el argumento. Tiene sus peligros esta táctica. Si las industrias de productos de belleza, o de alimentación, o de automóviles..., se acostumbran a tener programas enteramente dedicados a publicitar su marca, y encima les sale gratis -o casi-, podría ocurrir que no siguieran contratando los tradicionales espots. Esos espots de 30 segundos, carísimos, que son la base del negocio de la tele.
El billete de Ferran Monegal
Información publicada en la página 78 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 15 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
TIEMBLE EUROPA .- En el Sálvame diario (T-5) se han inventado una nueva martingala: anunciaron que uno de las cotillas que tienen en nónima sería despedida y lanzada al paro más atroz. Sus propios compañeros han sido los que votaban para señalar a quién había que echar. O sea, además de caníbales ahora les han transformado en verdugos. La pamema les ha dado para llenar dos semanitas enteras. Finalmente, hemos conocido a la expulsada: Karmele Marchante. Antes de abandonar el plató, no obstante, le comunicaron que estaba despedida del programa, pero no de la cadena. Le dijeron: «¡Tenemos una misión para ti fuera de España!». Y Karmele se puso muy contenta. ¡Ahh! Tiemble Europa. Nos han rescatado a precio de oro, pero ahora llega la venganza española. La Merkel se va a enterar.