Ferran Monegal
Por fin, después de años y años de observarla sentada por los platós de Tele 5, hemos visto una Belén Esteban en un posturismo interesante: la han mandado a los Picos de Europa, y allí ha conocido a las cabras. ¡Ahh! Ha sido un encuentro muy hermoso y meditable. Probablemente la señora Esteban conocía la existencia de las cabras por los documentales de La 2, o quizá por alguna estampa de los libros del colegio de su hijita Andreíta. O sea, después de años y años de vida en el interior de la cazuela del Sálvame, la han sacado y la han mandado a la montaña. Y ahí ha descubierto un mundo fantástico. En realidad de quien ha quedado prendada Belén es del artesano de quesos, un recio elemento, muy natural y franco, llamado Pepe. El agropecuario silvestrismo de este hombre, su honesta templanza, ha dejado a Belén impresionada. Cuando le preguntaron a Pepe si creía que Belén era feliz, contestó, tajante e inapelable: «No. En la tele no se puede ser feliz. La tele engaña». Efectivamente. Pepe será rupestre pero ha demostrado ser un finísimo analista. Retrató la situación en una sola frase: la tele engaña. O sea, la tele es una trampa, tanto para los que la miran como para los que la hacen. Pero aquí lo superlativo ha sido la relación de Belén con las cabras. ¡Ahh! Ha sido un encuentro que ha tenido intensidad. La estrella de Tele 5 se ha encontrado con unas criaturas que desconocía, seres que la husmeaban, que se acercaban a ella con una pintoresca curiosidad. Una curiosidad muy distinta de la que está acostumbrada cuando la paran los fans en la calle. Ninguna cabra, por ejemplo, le pidió un autógrafo. Ni una foto. Se limitaron a rodearla, a olisquearla, a observarla, y la empujaban suavemente hacia la profunda hermosura de los valles. Hombre yo no sé si la señora Esteban se dio cuenta de lo que las cabras intentaban. Es posible que le ocurriese lo que le está ocurriendo a Rajoy: que le están rescatando y no lo sabe.
El billete de Ferran Monegal. TELE 5
Información publicada en la página 78 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 11 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
DÍVAR .- Preocupados ante los gastos en hoteles de lujo marbellíes de Carlos Dívar, presidente del Consejo General del Poder Judicial, en El intermedio (La Sexta) han encontrado un hotelito en Marbella llamado Don Alfredo que es muy limpio y aseado. Cuesta 45 euros la habitación individual. Decía Wyoming: «Nos ahorraríamos 320 euros cada noche, y así en lugar de invitar a un acompañante Dívar podría invitar a 10». Tome nota el interesado.