Ferran Monegal
Ayer nos contaba Joan Roura (TN, TV-3), desde la localidad siria de Atma, la labor que están realizando los llamados videoactivistas en la dramática guerra que está diezmando aquel país. Las terribles imágenes de las matanzas que tropas de Al-Asad provocan en la población civil -primero en Homs y ahora en Alepo- son conocidas gracias al trabajo de los videoactivistas, porque el Gobierno prohíbe la entrada de reporteros. «Las imágenes captadas por los teléfonos móviles nutren las principales cadenas de televisión del mundo», nos advertía Roura valorando la valentía, y la utilidad, de estos ciudadanos que cuelgan sus testimonios videotelefónicos en internet. O sea que, en este caso, el reporterismo amateur no es una suplantación del oficio periodístico, sino una necesidad, y un heroísmo, al servicio del derecho que tenemos todos: la información. Cabría preguntarse acerca de la fiabilidad de estos aficionados con su iPhone en ristre. Precisamente en el Telediario (TVE-1) del sábado nos pasaron una entrevista con Dima Khatib, reportera de la cadena Al Jazeera, quien advertía: «Antes de dar por buena cualquier imagen que me mandan, investigo. Hay que estar atentos: el Gobierno de Al-Asad actúa intoxicando internet a fin de crear una opinión pública falsa». El aviso es oportuno: desvela que el Gobierno sirio también practica la guerra sucia informativa, que es una de las variantes más canallas de la telebasura. Como ciudadano de Catalunya, como periodista, y como observador televisivo, me enorgullezco del trabajo que está realizando Joan Roura, y su operador de cámara Josep Maria Porta. El nuestro es un país pequeñito, pero las crónicas de estos dos reporteros elevan la Televisió de Catalunya a la altura de las grandes cadenas del mundo. Son de los poquísimos periodistas occidentales que han logrado penetrar en Alepo -naturalmente jugándose la vida- cuando el ejército estaba bombardeando la ciudad. Y a través de TV-3 hemos recibido su información directa, su relato de la masacre que está ocurriendo allí.
El billete de Ferran Monegal
Información publicada en la página 42 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 31 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Quiero también señalar mi admiración por la compañera Mayte Carrasco, reportera free-lance, que a pecho descubierto, sin cobertura empresarial, ni grupo que la apadrine, también se juega la vida en Siria cada día. Sus extraordinarias crónicas las pasan ocasionalmente los informativos de Tele 5. Mayte corporiza en sí misma la reportera-sin-fronteras total y absoluta. En estado puro.