Ferran Monegal
Se llama gala de los Premios de la Academia de Televisión, pero este año les ha salido la gala Fran Llorente. El recién cesado director de los Informativos de TVE, sentado en el patio de butacas, fue recibiendo, visiblemente emocionado, los elogios de los premiados. Destaquemos el momento Jordi Évole, que advirtió: «Cada vez que cambia el Gobierno, cambian los directivos de TVE. Ocurre lo mismo en las cadenas autonómicas. Parece que hay políticos que no han entendido que las teles públicas no son suyas». Y cuando Évole salió de nuevo, para recoger su segundo premio, nos deparó un golpe de sarcasmo de los suyos, esos tan disfrutables y con tanto mordiente, diciendo: «Después de mi primera intervención me dicen en Twitter que me he cerrado las puertas de TVE. Bueno, pues este segundo premio se lo dedico a Alfredo Urdaci. Al Urdaci monologuista», y estalló entre los asistentes un pitorreo muy hermoso. También Ana Pastor, cuando subió al escenario, dedicó el premio a Llorente -los del canal 24 horas y los del Telediario también lo hicieron-, y añadió Ana un requiebro: «Espero poder seguir mirando a los ojos a mi hijo, para que nunca piense que agaché la cabeza ante el poder, fuera quien fuera y se llamara como se llamara». ¡Ahh! Vivir de pie y no arrastrándose, sí señora. Mantenerse erguido en esta profesión cada vez es más dificil: la tendencia es a tratarnos como perros, ponernos un bozal, y hacernos ladrar solamente hacia donde el poder -político o empresarial- desea. Me ha gustado esta gala de la Academia. Rápida, sin florituras seudoartísticas, al grano, directa, y a la cabeza. La cabeza de Fran Llorente ha quedado laureada de por vida para la pequeña intrahistoria de la tele. Veremos cómo quedará dentro de un tiempo el que ahora el Gobierno ha nombrado para ocupar el lugar de Llorente. Sigamos las enseñanzas de la Biblia: por sus obras les conoceréis.
El billete de Ferran Monegal
Información publicada en la página 78 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 06 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
CUNÍ VISITA TV-3 .- Excitación en Els matins (TV-3), ayer, ante la visita de Cuní. Recibió un masaje muy completo. Solo Empar Moliner, con su mordaz impertinencia, se atrevió a ensayar el arte de la puntualización. Fue cuando Cuní enfatizó pomposamente: «A mí nadie me ha dicho nunca, en la empresa que trabajo, qué es lo que no puedo decir». ¡Ah! Se lo miró entonces Empar con cristiana comprensión, y advirtió: «A veces no hace ni falta que te lo digan ¿eh?». Cuní solicitó agua inmediatamente.