El candidato a presidente de RTVE, Leopoldo González-Echenique, aseguró ayer en el Congreso que no tiene «ni intención ni vocación de dirigir la política de comunicación del Gobierno», pese a haber sido propuesto para ese cargo por el PP. Echenique pasó el examen al que le sometió la Comisión Consultiva de Nombramientos, junto con los otros dos aspirantes a consejeros, auspiciados por CiU y los populares: Òscar Pierre y la periodista María Luisa Ciriza, respectivamente.
Información publicada en la página 65 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 12 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Echenique apuntó que el principal reto de RTVE será afrontar el recorte de 204 millones de euros. En ese sentido, expresó su apoyo a los trabajadores de la corporación y su apuesta por la producción propia. El futuro presidente reconoció que su experiencia en el campo televisivo se limita a los meses que estuvo en la dirección general para el desarrollo de la sociedad de la información.
El portavoz socialista, Juan Luis Gordo, dejó patentes sus «dudas» sobre la legalidad del cambio en la designación del máximo responsable de RTVE, y sentenció que Echenique «nace muerto como presidente». Gordo acusó al PP de «romper» las reglas del juego y denunció que el candidato será «correa de transmisión» de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. El diputado del PSOE reveló que si el PP no hubiera cambiado de forma unilateral esas reglas, su partido hubiera apoyada a Ciriza como «candidata de consenso».