Pese al gran tirón que tiene en el conjunto de España el peculiar 'reality' de Cuatro '¿Quién quiere casarse con mi hijo?', en Catalunya el grueso de la audiencia se mantiene fiel al sarcasmo de 'Polònia' y, no sin cierto optimismo, a la nueva entrega de 'Caçadors de bolets'. Según los datos de Kantar Media, la serie de humor político fue líder del día con una media de 778.000 telespectadores (24,9% de cuota), seguido de cerca por el primer capítulo de la nueva entrega de los 'boletaires', que congregó a 681.000 personas (21,9%).
En cuanto a '¿Quién quiere casarse con mi hijo?', en Catalunya se quedó en 324.000 seguidores (12,9%), en cambio, en el global de España volvió a ser la estrella de la noche con una media de 2.192.000 incondicionales (13,2%), que es su récord histórico. En el otro lado del a balanza destaca el hundimiento de 'Imperium'. La ambiciosa serie histórica de A-3 se quedó en 1.358.000 espectadores (9%), de los que 145.000 (6,6%) estaban en Catalunya.