Ferran Monegal
Nos han contado en Crackòvia (TV-3) que ahora la señora presidenta de Argentina va a por Messi, o sea, que no se contenta con el petróleo de Repsol, sino que quiere también el mejor combustible balompédico. Y se ha presentado con un comando de agentes armados en el despacho de Sandro Rosell exigiendo llevarse al jugador metido en el bolso. Y claro, en la directiva del Barça se ha producido una gran consternación. ¡Ah! Este asunto de Argentina ha tenido ya varias plasmaciones televisivas por la vía del sarcasmo. Buenafuente (A-3 TV) dibujó el otro día una batalla campal, una escenografía de fusiles y trincheras, que parecía un homenaje a Gila y a sus inolvidables gags telefónicos sobre la guerra. Del bando español estaban los soldados Berto, Corbacho y Buenafuente, y del lado argentino las tremendas Natalia Verbeke, Martina Klein y Malena Alterio, que son porteñas las tres, efectivamente. Gritaban los del bando hispano: «Los argentinos nos han robado su petróleo. ¡Devolvednos lo que es vuestro!». Y contestaban las otras: «Estamos en guerra porque los españoles nos roban el petróleo que ellos han pagado». O sea, la lucidez irónica condensada en una frase para cada bando, para cada país, para cada trinchera: 'devolvednos lo que es vuestro', y 'nos robáis lo que habéis pagado'. ¡Ahh! En esta guerra de negocios nos asalta una sensación horrorosa: parece una batalla entre unos que son malos y otros que son peores.
El billete de Ferrán Monegal
Información publicada en la página 82 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 25 de abril de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
LA IGLESIA INMOBILIARIA .- El viaje de Jordi Évole a Navarra (Salvados, La Sexta), destapando las maniobras de la Iglesia, inscribiendo, inmatriculando, continuamente inmuebles en el Registro de la Propiedad, ha sido sorprendente. Muchas de las fincas y edificaciones registradas parece que pertenecen a los municipios, o sea al pueblo, y no a la Iglesia. La explicación que le ha dado a Évole el portavoz del Arzobispo de Pamplona tranquiliza poco. Alegó a su favor que antes de que existiera España, ya existía la Iglesia católica. ¡Ah! Es un razonamiento inquietante. No cuadra, por poner un ejemplo, con el caso de la vivienda de la maestra del municipio de Ziriza, que resulta que también se la quedó la Iglesia y posteriormente la vendió. Una humilde casa edificada seguramente a finales del siglo XIX o principios del XX, y no en tiempo de los visigodos precisamente. La Conferencia Episcopal debería aclarar estas cosas, si es que puede. Sonrojan.