-Hoy es la final de El número 1. ¿Qué balance hace?
Información publicada en la página 77 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 21 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-Creo que ha superado con creces los objetivos. Hemos respondido al perfil de programa blanco y familiar y hemos cultivado un público muy fiel, a pesar de todos los movimientos de ficha y de día.
-¿Qué ha sido para usted lo peor?
-El poco tiempo que compartíamos. Al ser solo un día a la semana, se me hacía demasiado poco: yo estoy acostumbrada a los programas diarios. Tengo la sensación de que ahora, que estamos en el último, es cuando estamos todos perfectamente acoplados y hemos cogido el ritmo.
-¿Y lo más positivo?
-El descubrimiento de un jurado que ha tenido que superar techos de cristal, porque están en activo y se juegan mucho con sus fans. Quizá deberían haber sido prudentes por eso, y sin embargo se han mojado. Otra cosa positiva ha sido trabajar con Gestmusic y Tinet Rubira. La verdad es que son un reloj suizo. La realización me parece la pera: son tres horas de directo donde no hay fallos. Trabajar con ellos marca una diferencia, porque tienen un ritmo muy diferente a otras productoras.
-¿Cuál es su favorito para la final de esta noche?
-No puedo decir nada para no influir, pero una de las que seguro me voy a comprar muchos discos es Laia Vehí. Ha sido una concursante muy especial porque tiene una voz muy peculiar, muy anormal y muy rara. Es una de esas voces que, o te gusta muchísimo, o no te gusta nada. No te deja indiferente.
-¿Qué miembro del jurado le ha sorprendido más?
-Sergio Dalma. Creía que era un hombre comedido y que se iba a mojar poco. En cambio, ha sido muy valiente y ha sabido decir verdades como puños, ser directo y claro. Miguel Bosé también me ha sorprendido por lo emotivo que es. ¡Con lo duro que aparenta ser y luego es un trozo de pan!
-Parece que funciona lo de poner en el jurado a cantantes consagrados.
-Sí. He tenido momentos en que no me creía que tenía que cortar a alguien como Bosé o Ana Torroja. Pensaba que cualquier periodista estaría como loco por que siguieran hablando. ¡Y yo les estaba cortando!
-¿No ha echado en falta a un Risto Mejide que diera marcha al jurado?
-Creo que en este programa teníamos claro que no buscábamos personajes que viniesen con el papel de bueno o malo. Ese ha sido uno de los pilares del concurso: no buscar el ensañamiento ni el sensacionalismo gratuito. Se ha conseguido un programa emotivo y familiar.
-¿Qué le parece la implacable persecución a que les ha sometido en la parrilla Tele 5 con Gran hermano?
-Nos hizo sentirnos grandes porque dio la sensación de que nos tenían miedo. ¡Ponernos a todo un buque insignia como Gran hermano en su recta final! Ha sido un reto gigante. Ha habido un acoso muy duro, pero hemos mantenido a un público muy fiel y nos sentimos triunfadores.
-Pero ese acoso hizo mucho daño, y obligó a cambiar de día dos veces...
-Fue una acción-reacción. Yo aplaudo que la cadena reaccionase ante las maniobras de la competencia y no se quedase parada esperando a ver cómo nos contraprogramaban. Cuando te contraprograman tan fuerte en un programa en directo, este sufre muchos cambios sobre la marcha: teníamos un equipo trabajando a veces con cuatro escaletas al mismo tiempo. Eso mete presión, pero a mí me pone.
-Tele 5 estrenará pronto The voice...
-He leído que en Inglaterra no ha funcionado, y eso influye. El nuestro se lo ha inventado Gestmusic.