El yate más novedoso del 2011 reposa ahora en las profundidades del mar Egeo. Yogi, que solo llevaba un año navegando, se hundió frente a la costa de la isla griega de Esciros, por causas que aún se desconocen. Los ocho tripulantes del barco se encuentran a salvo, gracias a un espectacular rescate de un helicóptero de las fuerzas armadas griegas.
El incidente se produjo a las 7:30 hora local, después de que Yogi se encontrara en la zona con un temporal de viento de fuerza 8 (entre 34 y 40 nudos de viento).
El máximo responsable del fabricante, Mehmet Karabeyoglu, ha apuntado, en declaraciones a Boat International, a un fallo en los motores como causa más probable del desastre. El propio Karabeyoglu aseguró que la tragedia pudo haberse evitado, ya que el rescate se produjo siete horas después del aviso de emergencia del capitán.
El lujoso barco, que se podía alquilar por 500.000 dólares semanales (370.000 euros) a la empresa Burguess Yacht, contaba con todos los lujos requeridos por las grandes fortunas. Yogi tenía 60,2 metros de eslora, pesaba 792 toneladas y el motor tenía 1750cv de potencia.
25/05/2012 Opinión
25/05/2012 Internacional
25/05/2012 Barça