La presencia de tres centrales nucleares (Ascó I y II y Vandellòs II) dentro o cerca de la propuesta de reserva de la biosfera de las comarcas del Ebro es el argumento que baraja el Consejo Internacional de Coordinación del Programa MAB --Hombre y Biosfera, en inglés-- de la Unesco para rechazar, de entrada, su declaración. Así lo propone en su informe técnico la Comisión Consultiva para Reservas de la Biosfera.
La decisión definitiva se tomará en el encuentro que el Consejo celebra en París hasta el viernes. El delegado del Govern en las Terres de l'Ebre, Xavier Pallarès, ha explicado que la negativa es fruto de un cambio de criterio y ha anunciado que, en caso de rechazo, el proyecto se modificaría según los parámetros que proponga la Unesco.
De las 25 propuestas de nueva declaración presentadas por el Consejo, el informe técnico previo de la Comisión recomienda aprobar 14 --entre ellas las del archipiélago canario de La Gomera y el parque natural de Las Ubiñas-La Mesa, en la cordillera cantábrica--, pedir más información para el visto bueno en caso de cuatro y el aplazamiento de cinco. Solo en el caso de la reserva de las Terres de l'Ebre se plantea abiertamente el rechazo del proyecto.
"El Comité sostiene que la energía nuclear no es compatible con los principios del programa MAB", argumenta el informe. A pesar de reconocer que el proyecto incluye el delta y la cuenca del Ebro, así como "un gran número de ecosistemas desde el interior a la costa ", con una actividad agropecuaria predominante, la Unesco cree que el peso de la actividad industrial atómica en la zona impide su reconocimiento como reserva de la biosfera.
"No es una respuesta tan buena como esperábamos", ha dicho Pallarès, quien ha reconocido la posibilidad de que el proyecto acabe siendo tumbado el viernes a pesar de los contactos y gestiones efectuados, incluido un viaje a París la semana pasada, así como todo el apoyo institucional -decenas de entidades económicas, sociales, culturales y ambientales del territorio-, con acuerdos favorables del Gobierno de la Generalitat y el central para elevar la propuesta al organismo internacional en los términos adecuados. "Se hizo bajo los parámetros que nos dijeron y que ahora han cambiado", remarcó.
La voluntad del Govern es esperar el informe final con la resolución definitiva, que se podría demorar hasta principios de la próxima semana. En el caso de una decisión negativa, Pallarès confía en que de la reunión de la Comisión salgan los nuevos criterios para conseguir la declaración de reserva de la biosfera.
"Nos adaptaremos. La voluntad del Gobierno es sacar adelante este proyecto", insistió Pallarès.Esta adaptación, aventuró, podría pasar por redibujar el área incluida en el proyecto dejando fuera las áreas de influencia nuclear.