Una veintena de prostitutas de las comarcas del Maresme y la Selva se han unido en una plataforma para denunciar el “acoso brutal” al que dicen que les someten los Mossos d¿Esquadra desde que se aprobó la modificación de la ley de tráfico que permite multar a las trabajadoras del sexo apostadas en los arcenes de las carreteras catalanas y a sus clientes.
Una prostituta espera clientes en la N-2, a la que se ha desplazado para evitar las multas. JOAN CASTRO/ ICONNA
En un comunicado remitido a los medios de comunicación, las prostitutas afirman que, antes de la aplicación de la normativa, habían aprendido a “confiar” en la policía, debido a la “violencia de todo tipo” a la que se halla expuestas en la carretera.
“La aplicación de esta reforma de ley ha roto por completo la confianza que habíamos adquirido con los agentes. El apoyo y la protección que podíamos sentir han desaparecido y casi sin darnos cuenta nos hemos convertido en delincuentes. Criminales vigiladas por una cantiad exagerada de efectivos policiales desconocidos que se pasan el día persiguiéndonos por las carreteras, faltando al respeto y provocando humillaciones”, añade el texto.
Las afectadas afirman que los agentes de tráfico que aplican la ley desconocen la normativa “y la ejercen a su antojo”. También denuncian que algunos de los agentes “vulneran de forma automática y continuada” sus derechos, e incurren “en faltas de respeto, agresiones verbales, amenazas y destrozo” de sus pertenencias.
“Nos sentimos discriminadas, criminalizadas y maltratadas. Expustas a más violencia, por parte de la policía, de la sociedad y de los proxenetas y delincuentes comunes que están en la carretera y que empiezan a tomarse más libertades”, denuncia el comunicado.
Por ese motivo, las prostitutas solicitan una reunión “urgente” con el conseller de Interior, Felip Puig para exponerle “la realidad” que están viviendo y ofrecer “propuestas y alternativas” que sean beneficiosas para ambas partes.