Pese a las palabras de Wert en el Congreso, que presumió de no haber caído en la tentación de «aprovechar la amplia mayoría confiada por los españoles para aprobar una nueva ley general educativa», porque «no sería bueno que la educación española pasara de nuevo por un trance que solo genera inestabilidad y desconcierto», algunas de las reformas proclamadas requerirán de una modificación de la LOE, la última ley general, promulgada por los socialistas, que gobierna el sistema educativo. Por ejemplo, la que pretende que los resultados de las evaluaciones externas al alumnado se hagan públicas para conocimiento general de los padres. Para que ello tenga carácter normativo en toda España, habrá que enmendar la LOE. No es el único precepto que cambiará, hacen notar los expertos. ¿Y que ocurrirá con los currículos? Habrá que rehacerlos de arriba a abajo, para que la materia de cuatro años de ESO quepa en tres y la de dos años de bachillerato pueda crecer uno más.
Información publicada en la página 33 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 05 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
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